Faltaban 15 minutos para las 8 de la noche de este jueves, cuando el estruendo de los cohetes daban el aviso: la Imagen de San Miguel Arcángel, cada vez estaba más cerca de entrar al templo Parroquial de San Jerónimo, en Masaya, para encontrarse con San Jerónimo Doctor.

Los fieles devotos y promesantes participaron de la tradicional alborada, cargados de fe, devoción y agradecimiento fueron testigos de la entrada de San Miguel Arcángel a este templo, en el que permanecerá durante 9 días, retornando a la Iglesia de San Miguel el próximo 8 de octubre.

La plaza San Jerónimo y la Iglesia que lleva el mismo nombre, estaba abarrotada de familias devotas, a la espera de San Miguel Arcángel, el santo protector.

A su llegada en punto de las 8 de la noche, los gritos de los devotos no se hicieron esperar y al ritmo de filarmónicos, y agitando pañuelos, San Miguel hizo su entrada y fue colocado junto a San Jerónimo , recibiendo a los promesantes y fieles devotos que llegaron para agradecer por los milagros concedidos.

“Vine desde temprano a la iglesia para esperar a San Miguel Arcángel y agradecerle a San Jerónimo por los favores concedidos, ya que su esposa no tuvo complicaciones cuando tuvo a su segundo hijo”, dijo Erick Jiménez.

“Devota de San Miguel y San Jerónimo y así será hasta que me muera, y vengo aquí a pedirle por a ellos por familia y agradecerle por los milagros que me ha hecho”, dijo Rosa María Latino.

“Con una vela encendida, don Manuel Salvador Latino, comentó que “año con año vengo y hoy vine a pagar mi promesa, porque gracias a él me cure de mi brazo que me quebré en un accidente y es por eso que traigo esta candela encendida, que representa esa llama viva de la fe que tenemos por él”.
En la Plaza San Jerónimo se vivía un derroche de cultura con la presentación de bailes folklóricos en la Feria Cultural, que atrapó a una cantidad de familias que disfrutaban de los bailes propios de Masaya.

Los coloridos toros encuetados, cohetes y bombas sonaban y daban mayor alegría a la Alborada del 29 de septiembre que se desarrollaba al otro extremo de la Iglesia.

“Ando con mis hijos y unas amigas y siempre es tradición venir a esta alborada en la que podemos apreciar los agüizotes, Baile de Negras, Chicheros, entre otras actividades culturales”, dijo Yahaira Ramírez.

Y como los Masayas celebran con todas las de la ley, en sus fiestas en honor a San Miguel y San Jerónimo, también se realizó el tradicional Palo Lucio, donde un grupo de hombres intentaban llegar a la cúspide del árbol embadurnado de aceite y cebo.

“Yo desde la edad de 9 años tengo la tradición de subir el Palo Lucio y hoy estamos participando de esta bonita actividad, en la que la resistencia es esencial para lograr el objetivo y subir este palo de 12 metros, con la ayuda de “Chombo” y que nos de fortaleza”, expresó Alfonso García.

Joel Mendieta, comentó que “Ya llevamos 2 intentos, está un poco difícil, este año está más alto, con cebo y aceite negro, pero la unidad y resistencia puede lograr que lleguemos a la meta”.

Fue una noche de algarabía, colorido, esplendor y religiosidad en homenaje al Co patrono de la Ciudad de las Flores, pero lo que más impresiona de estas fiestas patronales es ver cómo cada familia se apropia de estas festividades religiosas, en unidad, amor y alegría, resaltando que Masaya mantiene y conserva sus tradiciones.