Para el Delegado Presidencial de Inversiones, Álvaro Baltodano, la introducción ante la Asamblea Nacional de la Ley de Asociación Público-Privada viene a representar un paso más para afianzar el modelo de alianzas entre el gobierno y los empresarios, propiciando que estos cuenten con el respaldo necesario para aventurarse a invertir en proyectos de infraestructura.

El funcionario explicó que la inversión público-privada ya existe en Nicaragua, de tal forma que con esta iniciativa se busca garantizar un marco jurídico que la respalde. Con ello se logrará darle mayor seguridad al inversionista y que éste pueda buscar con facilidad el financiamiento requerido.

“Esto nos puede permitir avanzar más rápidamente”, expresó.

Baltodano recordó que el desarrollo de infraestructura es uno de los grandes retos del país y que lo que se quieres es que los privados vean la posibilidad de hacer negocio en este tipo de inversiones.

Puso como ejemplo el caso del auge turístico en la zona de Rivas, donde varios proyectos demandan una carretera costanera.

“Esta ley ayuda a que el privado pueda participar con mayor fuerza, en conjunto, en asociación con el Gobierno, con la inversión pública, para que esa carretera se desarrolle lo más pronto posible”, apuntó.