Privados de libertad del Sistema Penitenciario Nacional de Tipitapa y autoridades del Ministerio de Gobernación celebraron junto al Cardenal Leopoldo Brenes la solemnidad de Nuestra Señora de la Merced.

Previo a la misa oficiada por el Cardenal Brenes, varios internos fueron bautizados. Posteriormente el Cardenal administró los sacramentos de la primera comunión y la confirmación a varios internos.

El Cardenal Brenes explicó que este es un año muy especial en el cual la Iglesia Católica celebra el año de la misericordia.

"Al Papa Francisco le preguntaron: ¿Por qué un año de la Misericordia? Y él respondió: Porque todos necesitamos acogernos a la misericordia de Dios. Por eso al celebrar esta Eucaristía quiero ofrecerla por cada uno de ustedes para que aún en esta situación especial que están viviendo cada uno, literalmente desde el corazón los hombres y mujeres somos totalmente libres, podamos sentir ese amor y esa misericordia de parte de nuestro buen Dios", indicó.

"En el marco de esta fiesta de nuestra patrona, nuestra Señora de la Merced, les invito a que juntos con ella que es nuestra madre podamos acoger la misericordia de su hijo Jesús que nos conoce, que nos ama, para que el perdone todas nuestras faltas", añadió Brenes.

En su homilía, el Cardenal Brenes recordó que Dios está cerca de cada uno, aún cuando en el corazón se sienta en soledad o abandono ante el sufrimiento.

"Dios está cerca de nosotros porque nos está acompañando aún en medio del sufrimiento", aseguró Brenes.

Explicó que la presencia de Jesús puede cambiar a cada persona. "Tener a Cristo como la primicia, tener a Cristo como el centro de nuestras vidas, creo que eso verdaderamente nos da la eterna felicidad", valoró.

El Cardenal aseguró que Dios es un Dios de amor y de perdón. "El Papa en este año de la Misericordia nos quiere decir a nosotros que no hay culpa alguna, que no hay pecado alguno que no tenga el perdón de Dios", manifestó.