La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, reiteró este miércoles que continúa comprometida con la defensa de los intereses y las oportunidades para el pueblo brasileño.

Durante un acto en apoyo a la candidata para la Alcaldía de Río de Janeiro, Jandira Feghali, Rousseff dijo estar feliz de participar en el evento, pese a la tristeza por la injusticia del golpe parlamentario en su contra que la destituyó de su cargo en agosto pasado.

"Mantengo en mi corazón la tristeza de la injusticia y la conciencia de que nos dieron un golpe parlamentario y sacaron a una presidenta electa con 54 millones de votos sin que esta presidenta hubiese cometido ningún crimen", recordó.

Rousseff aseguró que Brasil es un país "lleno de personas que luchan", y rememoró que en los últimos 13 años, desde que Luiz Inácio Lula da Silva fue electo presidente, la nación suramericana tuvo una importante reducción de la desigualdad, que sigue siendo monumental.

También indicó que durante el mandato de Lula y el suyo lograron darle acceso a la educación superior a personas que bajos recursos, que siempre fueron invisibilizadas por gobiernos anteriores.

Rousseff aseveró que todas las mujeres brasileñas deben tener acceso a la educación, vivienda y salud.

El pasado mes de agosto, el Senado de Brasil removió a través de una votación cerrada a la mandataria Dilma Rousseff, electa democráticamente por el pueblo de Brasil.

Por su parte, Michel Temer, quien asumió la presidencia tras la destitución la jefa de Estado, afirmó que pretende encaminar a Brasil "hacia una apertura extraordinaria a la iniciativa privada", restándole participación al poder público.