Parece mentira, pero ya transcurrió un mes desde que se inició oficialmente el proceso electoral en Nicaragua que culminará el próximo seis de noviembre con la elección de presidente, vicepresidente y 90 diputados que regirán por los próximos cinco años.

En estos comicios ya se siente y se palpa la alegría de los partidarios de los partidos políticos y coaliciones NO revolucionarias que recorren los barrios de las ciudades para presentar sus propuestas que, dicho sean de paso, es lo mismo que le han ofrecido los partidos tradicionales al pueblo nicaragüense en casi 200 años: hambre y más hambre.

En esta ocasión, tampoco participarán “siglas políticas, como el MRS” y del antiguo PLI del que ilegalmente se había adueñado Eduardo Montealegre. A los verdaderos poseedores de los “sellos” del PLI se les restituyó sus derechos conforme a fallo inapelable de la Corte Suprema de Justicia.

De esta forma se reafirma el compromiso del Gobierno Sandinista de profundizar la democracia que se ha instalado en Nicaragua desde hace 10 años y que continuará por esa misma ruta que beneficia única y exclusivamente al pueblo nicaragüense. EL SOBERANO.

En esta contienda electoral, que más bien es una fiesta democrática, se continúa haciendo historia de la buena: Por primera vez en Nicaragua el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), lleva como candidatos a dos ciudadanos de lujo: El Comandante Daniel Ortega para repetir en la Presidencia y su esposa, la intelectual y poeta Rosario Murillo, acompañándolo en la Vicepresidencia de la República.

Qué más podemos pedir. Dos ciudadanos ejemplares, Daniel y Rosario, que han puesto los intereses del pueblo y de la PATRIA por encima de sus intereses personales sin importar las consecuencias, pensando siempre en el bienestar del Soberano.

Qué más podemos pedir: Dos ciudadanos de lujo que trabajan sin descanso, de día y de noche, pensando en cómo mejorar la vida de los nicaragüenses y pensando sin descanso cómo erradicar la pobreza en Nicaragua. Y ese sueño de erradicar la pobreza será pronto una realidad con Daniel y Rosario al frente de nuestro Gobierno Revolucionario después de ganar los comicios generales del próximo seis de noviembre.

Y es que aquí no hay vuelta atrás. Las grandes transformaciones sociales, económicas y políticas realizadas en Nicaragua en los últimos 10 años tienen que profundizarse en el próximo quinquenio y más allá, como lo demanda el pueblo nicaragüense. EL SOBERANO.

La expansión económica continuará con un aumento considerable en las exportaciones, tal y como ha ocurrido en los últimos cinco años, lo que ha permitido la creación de miles y miles de empleos tanto en la ciudad como en el campo, donde nuestros compatriotas comprueban el mejoramiento de sus economías familiares.

Con el triunfo contundente y sin ninguna duda del Frente Sandinista y sus líderes Daniel y Rosario, el próximo seis de noviembre, la inversión, orientada a combatir la pobreza debe aumentar este quinquenio, lo mismo la inversión en educación, dos rubros prioritarios de nuestros dirigentes.

Recordemos, pues, que esta es la CAMPAÑA DE LA BUENA ESPERANZA, esta es la campaña del amor eterno. La campaña del amor filial. La campaña de hermanos y hermanas. Esta es la campaña de amor de todos los nicaragüenses que apostamos hace 10 años, vivir en paz, seguridad y tranquilidad en esta tierra de nicaragüenses alegres.

Así, pues, a menos de dos meses para que comiencen a contarse los votos de los ciudadanos, el Frente Sandinista de Liberación Nacional y sus dirigentes Daniel y Rosario deben ganar las elecciones presidenciales con al menos el 80 por ciento de los votos.

Así es, Así será.