Rigoberto, "Gigantes como tú no nacen siempre", exalta con admiración pletórica el poeta salvadoreño, Eduardo Menjivar. Indudablemente, Rigoberto, ese "muchacho de granito y sangre cósmica", se cuela entre las grietas de la memoria revolucionaria. Su gesta heroica trasciende por el eco de su voz y su historia en el imaginario colectivo de este pueblo victorioso, a sesenta años de su tránsito a la eternidad.

La Primera Capital de la Revolución, León, amaneció este miércoles evocando ese infinito legado de amor patrio de Rigoberto López Pérez: músico, poeta y sastre de profesión, y quien nació el 13 de mayo de 1929, y fue asesinado el 21 de septiembre de 1956, a los 27 años, por la Guardia Somocista.

Rigoberto López Pérez

La juventud nicaragüense, ha destacado a Rigoberto como ese artífice de la libertad y visionario de los Nuevos Tiempos; esta Nicaragua Libre, hoy empujada hacia el desarrollo y la paz, en la conducción del Buen Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera Rosario Murillo Zambrana.

Estudiantes de diferentes colegios de León, han llegado con gran entusiasmo hasta la Casa Museo 'Rigoberto López Pérez', en el Barrio El Calvario, donde escuchan con mucha atención a Margarita Romero, sobrina del héroe nacional, y quien narra de principio a fin los hechos de aquel 21 de septiembre de 1956, fecha en que el poeta decide liberar a Nicaragua de la dictadura de Anastasio Somoza García.

Rigoberto López Pérez

Rememora Margarita que la mamá de Rigoberto, doña Soledad, aún en su lecho de enferma, esperaba con certeza y paciencia a su hijo. Tenía la esperanza que iba a regresar. En efecto Rigoberto ha regresado. Los revolucionarios de los Nuevos Tiempos, lo ven como esa alegoría de la libertad, como símbolo de la patria llena de amor, paz y progreso, los grandes sueños que siempre dejó evidenciados a través de su poesía.

Los leoneses, recuerdan la Carta-Testamento que Rigoberto dejó a doña Soledad, antes de partir a liberar a su patria. En la misma cita aquella inolvidable frase "Lo mío no ha sido un sacrificio sino un deber que espero haber cumplido", y asegura en la carta de firme letra, que ha decidido tratar de ser quien inicie el principio del fin de esa tiranía, haciendo alusión a la dictadura somocista.

Rigoberto López Pérez

Rigoberto alcanzó entonces una visión clara que su patria estaba siendo saqueada, humillada y ensangrentada por la dictadura de Somoza García. Cuenta su familia, que Rigoberto escuchaba las notas del Himno Nacional a través de las radios locales, extasiado y llorando.

En la Casa-Museo Rigoberto López Pérez, se exponen algunas de las cartas y documentos personales del héroe, entre ellos la 'Carta de Informe Personal'; y su poema 'La confesión de un soldado', aquellos versos que leyera a su madre, antes de realizar las acciones que lo convirtieran en un patriota ejemplar.

Rigoberto López Pérez

Las familias de la Ciudad Universitaria, han visitado este miércoles la famosa Casa-Museo Rigoberto López Pérez, donde se alza un colosal monumento en honor a Rigoberto, y donde le han llevado hermosas ofrendas florales de parte del Sindicato Ali Abarca, el CUUN, CLS del INSS, la Facultad de Derecho de la UNAN, León; CLS del MINED, PGR, DGI, INAFOR y demás instituciones del Gobierno Sandinista.

Eduardo Menjivar, en Octubre 1956, dedica esos grandes versos al poeta, sastre y músico nicaragüense, exaltando su heroísmo y valentía. A continuación algunos fragmentos del poema.

Rigoberto:

Muchacho de granito y sangre cósmica
Pedazo de ciclón desenfrenado.

Rigoberto:
A tus espaldas cañonean nubes
el volcán militar del Momotombo!

Mártir del siglo veinte. Hombre-Rayo
con sangre de huracán encajonado.

Jamás pensaste tú que el cielo fuera
la sábana de sol para tu cuerpo
de Torre de Babel dinamitada.

Rigoberto López Pérez

 

Rigoberto López Pérez

Rigoberto López Pérez

Rigoberto López Pérez

Rigoberto López Pérez

Rigoberto López Pérez