Tras casi una semana de acontecido el sismo de 5.9 grados de magnitud en las faldas del volcán El Hoyo en el municipio de La Paz Centro, las familias residentes en las comunidades, están realizando sus labores cotidianas de manera normal.

En zonas como Villa Yinvur, Las Chibolas, Las Pilas, Las Sabanetas, Cuatro Palos, entre otras, están viviendo con toda normalidad, gracias en parte al acompañamiento y solidaridad brindada por el Gobierno Sandinista, a través de sus diferentes instituciones y por los miembros de la Juventud Sandinista.

A Karla Romero habitante en Villa Yinvur, la encontramos junto a sus tres hijos preparando el desayuno para su familia, mientras su esposo se encontraba en labores agrícolas.

Comunidad El Hoyo

"Voy a llevarle la comida a mi esposo, salió desde las cinco de la madrugada y ya le toca desayunar", responde Karla al ser consultada por periodistas de El 19 Digital.

Esta mujer que se fue montada en un caballo a buscar a su esposo, no perdió la oportunidad para reconocer el esfuerzo de los jóvenes de la JS 19 de julio.

"Es un gran esfuerzo que hacen los muchachos por nosotros, desde el sábado vinieron la Juventud Sandinista y gracias al comandante Daniel Ortega que los envió como muestra de solidaridad y amor", añadió Romero, pidiendo calma a las familias en caso de ocurrir otro sismo que altere la tranquilidad.

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La señora Hilda Rosa Real, dice estar muy bien porque reconoce que la comunidad, sus vecinos han estado involucrados en toda la emergencia, ánimo que se multiplica con el respaldo que han tenido de las autoridades.

"Uno al sentirse apoyado el autoestima se les levanta, porque es duro que tiemble y que nadie se acuerde que uno existe, pero el gobierno se ha portado muy bien y por eso, por medio de ustedes, yo le digo a Daniel que muchísimas gracias, a la compañera Rosario y que Dios les conserve siempre en el lugar donde están, nunca nos hemos sentido desamparados", cuenta doña Hilda, que reiteró en diversas ocasiones su satisfacción por el respaldo recibido de la JS, de las autoridades municipales y políticas del FSLN.

Comunidad El Hoyo

En el campo los agricultores trabajan la tierra con diversos rubros como maíz, ajonjolí, maní, frijoles y yuca.

Jorge Pérez estaba preparando la tierra con un pequeño tractor, abonaba para la siembra de maíz. Aseguró que el trabajo no se ha detenido, pues la producción es fundamental para el desarrollo del país.

"Lo que es la producción no se puede detener pienso yo, pase lo que pase uno se puede detener un día, pero ya varios días no se puede, sentí el sismo bastante fuerte, pero estamos trabajando, yo no vi que alguien se haya detenido para dejar de hacer las cosas que se tienen que hacer, la agricultura es de todos los días", dijo Pérez.

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El agricultor Pío Manzanares, ordeñaba su vaquita, se levanta desde las 4 de la madrugada, las primeras horas de la mañana son las más importantes para él, pues gusta limpiar la maleza y arar la tierra cuando el sol asoma en el horizonte.

"Ni cuando sucedió el temblor en la noche, al siguiente día estaba trabajando, me llevé a las vaquitas muy de mañana a comer, saqué las camas de la casa y mi mujer, mi hija se quedaron afuera y yo me fui a trabajar", resalta don Pío.

Comunidad El Hoyo

En Momotombo, también la población está trabajando, el Centro de Salud atendió este lunes a una docena de mujeres embarazadas que llegaron a sus chequeos rutinarios, o con niños lactantes afectados con gripe. Las pulperías eran abastecidas

Durante estos días, diversas brigadas de salud compuesto por médicos y enfermeras, han visitado decenas de viviendas orientando y dando recomendaciones ante los sismos.

Comunidad Momotombo

“El centro de salud ha estado abierto, han mantenido la atención, las brigadas han estado pasando por las casas, anduvieron de parte de la Juventud Sandinista, andaban repartiendo cocinas casa por casa, miro muy bien esas atenciones y todos están en sus labores, el gobierno está preocupado”, comentó Mirta Vallejos.

Entre los pobladores existe temor por los sismos y no es para menos, sin embargo les reconforta saber que tienen en el Comandante Daniel y en la Compañera Rosario, un gobierno presto a darles la mano solidaria y enseñar como tomar medidas de precaución para defender la vida.