El último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que apunta que este 2016 se enrumba a romper todos los récord de temperatura desde que se llevan registros, deja claro que las acciones acordadas en la Conferencia del Cambio Climático en París (COP21) no harán más que agravar el problema.

De acuerdo a Paul Oquist, Ministro-Asesor de Políticas Públicas del Gobierno de Nicaragua, la metodología voluntaria de que cada país declare sus planes en materia de reducción de gases de efecto invernadero “sin ningún control externo” ni “meta común”, hará que el mundo se encamine a un incremento de la temperatura en 3 grados, y no 1.5 grados tal y como había sido el planteamiento original.

Efectos catastróficos

Es necesario explicar que esto representaría prácticamente una hecatombe, dado que según Oquist, 3 grados a nivel mundial equivalen a 4 grados de incremento en Centroamérica y de 4 a 6 grados en otros países tropicales y desiertos.

“Cuatro grados para nosotros tendrá un impacto muy fuerte en nuestra producción, en la producción cafetalera, en la producción de granos básicos. Se reducen los rendimientos de los granos básicos con las alzas de temperaturas más allá de la zona de máximo rendimiento de dichos cultivos”, señala.

Dinero hay, lo que falta es compromiso

El hecho de que la temperatura en el 2016 vaya en alza deja claro que es urgente tomar acciones como la promoción de las energías renovables y la reforestación. Para el ministro nicaragüense la tecnología necesaria para ello está disponible, al igual que los fondos económicos.

Pero recuerda que eso debe salir los responsables históricos.

Paul Oquist

En este sentido, señala que los 20 países más industrializados representan el 76% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, a la vez que son responsables del 78% de las emisiones de gases contaminantes.

Comparativamente hablando, los 100 países más pobres apenas son responsables del 3% de las emisiones totales.

Reducciones cosméticas frente a acciones reales

Oquist critica que en COP21 los países industriales se comprometieron a reducciones cosméticas con tal de que no resulten afectadas sus economías.

Subraya que Nicaragua ha exigido una política mundial de indemnización frente al fenómeno, lo cual no es en absoluto ajeno al derecho internacional si se toma en cuenta el principio de “recuperación de daños”.

El próximo mes se reunirá el Panel Científico sobre el Cambio Climático (IPCC) en Tailandia. En este el Ministro Oquist llevará nuevamente los planteamientos que Nicaragua viene haciendo para frenar la catástrofe que se cierne sobre el mundo.

Expresa que si Nicaragua siendo un país muy pobre ha logrado desde el 2007 pasar de un 25% al 52% en el uso de energías renovables, por qué los países ricos no lo pueden hacer.

Frente a este fenómeno el país también se ha comprometido en los próximos cinco años a capturar 11 millones de toneladas de CO2.

Estas acciones son significativas si se toma en cuenta que Nicaragua apenas es responsable del 0.03% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.