El doctor José Antonio Milán, asesor científico del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), asegura que el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) evidencia que la posición de Nicaragua ante la Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático (COP21) fue la correcta.

La OMM plasma en su informe que el año 2016 se encamina a ser el año con las temperaturas más altas desde que se llevan registros,

Cabe recordar que en la COP21, realizada en París a finales del año 2015, Nicaragua rechazó que los compromisos para reducir los gases de efectos invernadero fuesen el resultado de un plan voluntario y no una decisión asumida con firmeza por parte de los países más industrializados, responsables históricos del calentamiento global.

Milán explica que actualmente los gases de efecto invernadero superan las 400 partes por millón, lo cual da una idea de las dimensiones del problema.

El científico nicaragüense subraya que las diferencias de responsabilidades entre las naciones desarrolladas y las naciones en desarrollo son abismales, y para ello sólo cita el ejemplo de Nicaragua, cuyas emisiones son ínfimas: 0.03%.

José Milán

“Estas concentraciones de gases de efecto invernadero han sido aportadas por los países altamente desarrollados y ya superan las 400 partes por millón, en relación a las 275 que existían antes de la Revolución Industrial”, explica.

“La posición de Nicaragua en la Cumbre de París (...) fue que era necesario que los países altamente desarrollados establecieran compromisos vinculantes (y) responsables para la reducción significativa de emisiones, tomando en cuenta que estos países son los emisores”, subraya.

Nicaragua también insistió en que no debía comprometer la posibilidad de los países pobres a lograr su desarrollo, lo cual pasa por recibir todo el apoyo necesario para lograr este fin. Esa demanda toma como base que el desarrollo de las grandes potencias ha sido el resultado de la explotación de las materias primas y recursos naturales de las naciones no industrializadas.

“Si antes del 2020 esa reducción de emisiones no se han logrado, estamos convencidos de que el Calentamiento va a ser irreversible durante este siglo, y demuestra que la posición de Nicaragua adoptada el pasado año fue la correcta, la apropiada, tratando de buscar una solución al problema”, manifiesta.

Ya son meses en que no baja la temperatura

Para dar una idea clara de lo alarmante de la situación, Milán detalla que hasta junio se han roto varios récords de temperatura a nivel mundial y que ya van 14 meses consecutivos en que la temperatura de un mes supera al que le antecedió.

Sin embargo, esto se viene dando desde ya hace varios años: En el 2013 las anomalías de temperaturas superaban los 0.4 grados centígrados por encima de la media, ya en el 2014 fue de 0.61 grados y para el 2015 de 0.90 grados.

Salvador Martínez

Políticas públicas complementadas con acciones ciudadanas

Milán hace hincapié en que el gobierno nicaragüense está trabajando políticas públicas para mitigar los efectos del Cambio Climático, pero que esto conlleva la responsabilidad de todos los actores nacionales. En este punto dice que retomar compromisos con la cobertura vegetal y desarrollar sistemas productivos eficientes y amigables con el ambiente son acciones a poner en práctica a lo inmediato.

Al respecto, afirma que si bien las políticas gubernamentales son importantes, “muchas de las medidas parten del propio ciudadana” y de “quien tiene la propiedad de la tierra". En este punto indicó que los dueños de fincas ganaderas deben garantizar que al menos entre el 10 y el 20 por ciento de sus propiedades tengan cobertura vegetal.

“Es una medida importante, y aunque el Gobierno la impulse, la promueva, la voluntad tiene que salir por supuesto de estos grupos de productores”, asegura.

El experto refiere además que en Nicaragua la temperatura ha crecido en 0.7 grados en promedio, aunque hay zonas que se caliente con mucha más facilidad como las del Corredor Seco, el Caribe y departamentos como Managua y Masaya.

INETER

Récord locales y anomalías climáticas

De acuerdo a Salvadora Martínez, directora del Departamento de Meteorología Sinóptica y Aeronáutica del Ineter, efectivamente el cambio del clima en un país depende de los agentes globales atmosféricos, lo cual muchas veces resulta en las anomalías observadas en los últimos años.

“A veces nosotros mismos lo hemos podido observar, que viene una onda tropical sobre el país, esperamos un determinado efecto, pero a la hora de llegada (eso) cambia. Todo esto es una consecuencia de los cambios climáticos globales, y lo más probable es que durante los próximos años esto va a continuar”, destaca.

Martínez recuerda que en Nicaragua poco a poco se han ido rompiendo los récords históricos de temperatura en determinadas regiones.

“De un mes a otro hemos observado que las temperaturas máximas han sido mayores que las normas históricas en los distintos sectores del país”, puntualiza.