Una decena de tailandeses seguían desaparecidos la mañana del lunes, al día siguiente del naufragio de un barco que transportaba a peregrinos musulmanes por el río Chao Phraya, que dejó 15 muertos.

Un barco con más de 100 personas a bordo se hundió la tarde del domingo después de golpear la orilla del río en la ciudad de Ayutthaya, a 80 km al norte de Bangkok.

Los pasajeros quedaron atrapados en el interior del barco, muy cargado, que sufrió una vía de agua a sólo unas decenas de centímetros de la ribera.

En plena estación de lluvias, el río está agitado por fuertes corrientes y miles de embarcaciones lo surcan a diario.

Según las autoridades, las víctimas son todas tailandesas.

“El barco estaba previsto para 50 personas”, indicó Sudhi Puengpikul, jefe de la policía de Ayutthayay.