Este sábado y domingo los pobladores de Masaya han podido conocer una muestra de las riquezas y atractivos de cada uno de los pedacitos del departamento de Estelí, en una feria organizada por el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) en el parque central de la Ciudad de las Flores.

La feria representa una oportunidad para artesanos, productores y artistas de Estelí, quienes dieron rienda suelta a esa idiosincrasia y a ese talento norteño que hacen del Diamante de Las Segovias uno de los lugares más bonitos para visitar en cualquier época del año.

Este fin de semana los masayas pudieron degustar el sabroso café, las mermeladas, los vinos, las bebidas y otras expresiones gastronómicas del norte. Igualmente admiraron las artesanías cuya técnica y expresión artística dista mucho de la que su hace en los Pueblos de la Meseta y en la propia Masaya. Esta artesanía consiste en bellas y útiles piezas de barro, o bien en esculturas en marmolina, sólo para dar algunos ejemplos.

Pero esto no es todo. Si en Masaya la marimba es la expresión folklórica más popular, en Estelí lo son las polkas y las mazurcas; de tal forma que fueron Los Cachorros de Don Felipe Urrutia quienes dieron a los "comeyucas" el mejor ejemplo de la música de las montañas del norte.

"Todo está precioso. A mi me ha encantado", afirmó Merceditas Robelo.

Para esta masaya la feria viene a demostrar una vez más que la riqueza cultural, artística y productiva de Nicaragua está en todas las regiones.

Una de las cosas que llamó la atención de Robelo fueron unas tazas y ollas de barro. Estas piezas son obra de la artesana de Condega, Maritza García. García explicó que la diferencia con otras artesanías es que no son solo decorativas sino utilitarias, pudiendo ser usadas en el quehacer del hogar.

Las tazas para tomar café cuestan 35 córdobas la pieza, un plato 45 córdobas o un pichel 100 córdobas. Cada una de estas cosas son elaborados con bonitos y finos detalles, como también con una calidad que garantiza su durabilidad.

Hablando precisamente de café, la feria hubiese estado incompleta sin una muestra del grano de oro esteliano, caracterizado por ser de los mejores del país.

Una marca que se ha venido dando a conocer es Café Montenegro, salido de Quinta Gualca, ubicada a 37 kilómetros al norte de Estelî, en el precioso y productivo municipio de Condega.

En la feria fuimos atendidos por doña Sonia Hernández y la joven Aura Peralta. Ellas nos explicaron que además del café, producen caldo de caña, mermeladas y productos lácteos.

Otra cosa que llamó mucha atención fue la muestra de obras del Grupo de Pintores de Condega. Según el joven Manuel Rivera, espacios de intercambio regional como estos son una enorme oportunidad para poderse dar a conocer como artistas de gran talento. Ellos tienen bellos cuadros representativos del norte de Nicaragua, así como espectaculares retratos cuya principal característica es el realismo de la técnica usada.

Los cuadros tienen precios que no llegan a los 2 mil córdobas, mientras que los retratos pueden ser encargados a un valor que apenas ronda los 100 dólares.

Así que ya sabe, si hay un lugar que siempre se muestra acogedor es Estelí, con sus artistas, sus bellas mujeres, sus talentosos artesanos y su pueblo trabajador.