Los combatientes históricos, la Juventud Sandinista 19 de Julio y el pueblo leonés, conmemoraron la tarde del viernes, el 38 aniversario de la insurrección de septiembre de 1978, con una exposición fotográfica y un acto cultural en el Parque de los Poetas.

Tania Balladares, coordinadora departamental del Movimiento Cultural “Leonel Rugama”, apuntó que estos Nuevos Tiempos de la Revolución Sandinista, la misión principal de cada joven nicaragüense es defender la Paz que hoy gozamos, a través de la prácticas del deporte, la cultura y la expresión creativa de las ideas.

“Ahora las nuevas luchas no son con armas, gracias a Dios, sino que con ideas, con esperanza y amor, donde tenemos el compromiso de ser mejores personas cada día en todos los aspectos, ser más humanos y más solidarios”, concluyó Balladares.

Convocados a una asamblea, los miembros de la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos “Héroes y Mártires de Veracruz”, hicieron remembranzas y conversatorios, y ratificaron el respaldo a la candidatura presidencial del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario, de cara a las elecciones de Noviembre.

Alejandro Rojas, del barrio de Zaragoza y miembro de la asociación, recordó que el objetivo fundamental de la Insurrección de Septiembre, fue golpear los cuarteles de la guardia somocista, siendo este un ataque táctico, después del primer golpe al Cuartel de San Carlos, Rio San Juan.

“Los jóvenes de hoy tienen el compromiso de mantener siempre la Paz, aprovechar todos las oportunidades de estudio y de trabajo, y velar por los proyectos sociales que impulsa el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional”, expresó.

“Yo siempre le digo a mi hija, que el mejor homenaje que puede hacerle a todos aquellos que luchamos por la libertad de nuestra patria, es que vote siempre por el Frente Sandinista de Liberación Nacional”, concluyó Rojas.

Dora Fonseca, madre de los héroes y mártires, Antonio Lenin y William Fonseca, manifestó que sus hijos, al igual que muchos cientos y miles de guerrilleros sandinistas, lucharon con una mística y amor inmenso por la Justicia Social, por la Educación, el Trabajo y la Vivienda para los más pobres.

“La mayor herencia que dejaron nuestros muchachos para las futuras generaciones, es el estudio, pues ellos lo dejaron todo, hasta sus propias vidas, siendo excelentes estudiantes e hijos, por el amor incondicional que le tenían a su pueblo”, indicó.

Fotos: (*Mercedes Espinoza, y Pablo Arístides Solís)