El Pueblo Católico de Nicaragua celebra junto al mundo la Natividad de la Bienaventurada Virgen María este ocho de septiembre. En la Parroquia Pio X de Bello Horizonte en Managua, conmemoran con alegría, delicadeza y devoción, el acontecimiento.

En el templo religioso se realizó esta tarde-noche una eucaristía durante la cual los fieles  entonaron el Ave María y otros cantos marianos.

En esta misma parroquia la solemnidad hace algunos años era promovida por el párroco Oswaldo Tijerino, quien heredó el entusiasmo con el que la feligresía festeja cada año.

La Virgen Niña también ha sido inspiración para las familias de Las Sabanas de Managua, donde han bautizado su templo a ella.

Asimismo, la iglesia Don Bosco extiende la celebración hasta el domingo, con la liturgia y en la tarde es la tradicional fiesta denominada la “quecada”, en la que se ofrecen a la venta con precios simbólicos los pasteles donados por las familias católicas.

Fuera de la capital, en Granada y San José de los Remates, Boaco, una congregación religiosa denominada “Esclavas de la Inmaculada Niña”–mejor conocida con el nombre de “Divina Infantita” trabajan con vocación pastoral en colegios y dispensarios y celebrarán con regocijo a la Patrona de la comunidad religiosa.  

Esta celebración también marca la conclusión de la novena que se inició el 31 de agosto, una de las cuales es de la autoría de Monseñor Eddy Montenegro cuya segunda edición fue publicada en 2012.

La Virgen fue anunciada por los profetas,  esperada por los patriarcas, fue partícipe singular en un momento clave de la historia de la salvación, la encarnación de Jesucristo, (Lucas 1:26-38) copartícipe de otros dos hechos, la crucifixión y muerte de Jesús (Juan 19:25-27) y ella conformó la primera comunidad cristiana orante antes de la venida del Espíritu Santo (Hechos:1:14)

Sobre la Virgen Niña

En esta festividad los católicos admiran a la Virgen como la aurora que anuncia la luz que disipa las tinieblas del pecado.

Es una fiesta que se celebra desde el Siglo V, pero que cobra auge con el Obispo San Andrés de Creta y mayor impulso con el Papa San Sergio (687-701 d.C.). Fue Su Santidad Gregorio XI en 1,378 quien oficialmente la introduce en el calendario litúrgico.

El nacimiento de María es una escena habitual, en el arte cristiano. De singular belleza es el fresco de Giotto (Siglo XIV) en la capilla de los Scrovegni, en Padua, Italia; Ghirlandaio, en Santa Maria Novella, Florencia, representa el acontecimiento de una forma magistral, ya no se diga, el óleo sobre lienzo de Bartolomé Esteban Murillo que está en el museo de Louvre de Paris y la obra de Juan Pantoja de la Cruz, en el Museo del Prado.

En la literatura, el poeta austriaco Rainer Maria Rilkeen, en su obra La Vida de María (de 15 poemas) dedica el primero a su Nacimiento y  Lope de Vega, también incluye versos a su natalicio en su escrito La adoración de los pastores.

        Con información de Dolores Rugama.