Desde el Centro Nacional de Oftalmología, el Gobierno Sandinista continúa restituyendo el derecho a la salud visual a las familias de todo el país a través de una importante Jornada Oftalmológica, en la que se contempla la realización de exámenes de la vista y la entrega de lentes para quienes lo requieren, acciones con las que se garantiza un gran bienestar a los protagonistas, quienes recobran la visión y desarrollan mejor sus actividades cotidianas.

Gracias a la voluntad del Gobierno Sandinista de aproximar cada vez más los servicios de salud a quienes lo necesitan, se logra mejorar la calidad de vida de las personas, tomando en cuenta que la visión es uno de los sentidos más importantes de la fisionomía humana.

“La Presbicia es uno de los mayores padecimientos de la población, el cual impide a las personas poder leer, por ello estamos entregando lentes a la medida del paciente y previo se les realiza el examen para determinar el grado de afectación visual. Gracias a las políticas de nuestro gobierno contamos con una gran mejoría en los servicios pues contamos con los insumos necesarios” destacó la Doctora Francisca Rivas, Directora del Centro.

En el Centro Nacional de Oftalmología se atienden todo tipo de patología ocular, por ello don José Pantaleón Mota originario de Pacayita en el departamento de Masaya acudió a la unidad de salud para ser atendido, logrando recibir la respuesta necesaria a su padecimiento.

“Debido a mi edad la vista ha empezado a faltarme a causa de un problema de Astigmatismo por eso vine al hospital para ser atendido y me siento agradecido porque me han tratado muy bien, me hicieron mi examen de la vista y me entregaron mis anteojos, si no fuese porque el gobierno realiza estas jornadas tendría que seguir con el problema en los ojos pues en una clínica privada este tipo de servicios es caro” refirió.

El problema visual de Mota generó algunas limitantes en sus actividades cotidianas, sin embargo a partir de hoy da inicio a una nueva etapa ya que ha recobrado el nivel visual necesario para vivir tranquilamente sin tropiezo alguno.

“Había dejado de leer, ver la televisión y trabajar de noche, la vista lo es todo y si no la tenemos estamos fregados porque uno se siente triste al no contar con la misma capacidad de antes. Ahora que tengo mis anteojos sé que mi vida va a cambiar porque ya no voy a sentirme inútil. Gracias le doy a Dios y al Gobierno Sandinista por apoyar a los más pobres” finalizó.