Con cantos, alabanzas, el rezo del santo Rosario, y con una misa oficiada por el Cardenal Leopoldo Brenes, el pueblo católico de Nicaragua celebró este domingo en la Catedral de Managua la canonización de la Madre Teresa de Calcuta.

Durante toda la jornada estuvieron presentes las Misioneras de la Caridad, congregación religiosa fundada en 1950 por la Madre Teresa con el fin de ayudar a los más necesitados.

Para el Cardenal Brenes esta nueva santa es un regalo de la Iglesia Católica a la humanidad.

“Ella puso su mirada en Jesús y lo hizo el centro de su vida”, explicó.

Brenes recordó que Nicaragua tuvo la dicha de tenerla de visita en dos ocasiones.

“Creo que hoy para nosotros, para toda la Iglesia es un momento muy hermoso, y como yo decía, Madre Teresa es un estandarte para todos nosotros los católicos porque nos va a cuestionar nuestras vidas. Ser santos no es difícil, pero ser santos implica ser un discípulo de Jesús, y ser discípulo de Jesús implica también cargar con su cruz, el renunciar, el tener a Cristo como el centro de nuestras vidas”, subrayó.

Un ejemplo a seguir

Las Misioneras de la Caridad presentes en la celebración mostraron su regocijo con la santificación de su fundadora, y expresaron que con ello se está reconociendo la entrega con que la Santa Madre actuó a lo largo de su misión religiosa.

“Nosotros estamos muy alegres la congregación Misioneros de la Caridad”, dijo la hermana Sanjaya, para quien la obra de la santa representó más que nada el amor de Jesús hacia los más necesitados. “Es el amor más importante, el que más se necesita en esta época en el mundo entero”, indicó.

Los fieles católicos nicaragüenses destacaron el ejemplo de la santa y por tanto el compromiso de seguir sus huellas.

“Ella es un ejemplo para toda la humanidad. ¡Qué mejor ejemplo que ella para poder amar al prójimo y vivir unidos en humildad! Así no habría guerras, no habría hambre, no habría niños abandonados”, dijo Gloria Portocarrero.

“Hay que levantar este planeta, está lleno de odio y de rencor, y ella es un ejemplo de amor”, afirmó Portocarrero.