La marca de electrónicos Samsung inició en Estados Unidos la retirada de sus teléfonos inteligentes Galaxy Note 7, tras detectar que algunas de las baterías de estos dispositivos acababan en llamas, reseñó la agencia Dpa.

En una acción inusual para la compañía, Samsung Electrónicos América declaró a primera hora que ofrecía a sus clientes la posibilidad de cambiar el teléfono "de hoy en adelante".

Samsung anunció el viernes que suspendía la venta del terminal por problemas en las células de las baterías. El Galaxy Note 7 había llegado hace aproximadamente dos semanas a Estados Unidos, donde se vendía por unos 850 dólares.

Según la compañía, en total se han vendido 2,5 millones de smartphones afectados en todo el mundo, sin incluir China. En Corea del Sur, la retirada de dispositivos comenzará el 19 de septiembre.

Por el momento, no se sabe exactamente cuál es el problema de las baterías ni se conoce quién era su fabricante.