El alcalde de Amatrice, Sergio Pirozzi, dijo que el pueblo italiano devastado por el terremoto del pasado miércoles "no se puede salvar" e indicó que deberá ser demolido por completo.

Según Pirozzi, en Amatrice, considerado como uno de los pueblos más bellos de Italia, no queda ni un sólo edificio intacto en su centro histórico medieval.

"Queremos reconstruir (la población) en el mismo lugar, quizás con la misma forma y con la misma estética", añadió Pirozzi.

De acuerdo con cifras oficiales, un total de 281 víctimas mortales del terremoto en el centro de Italia han sido identificadas hasta el momento, todas ellas de las localidades de Amatrice y Accumolil (Lazio).

Amatrice, un pueblo fantasma

Amatrice se despertó este viernes sepultada por los escombros, calificado por los sobrevivientes como un pueblo fantasma.

El último balance oficial de este pueblo es de 218 muertos y 387 heridos, según informó Immacolata Postiglione, jefa de emergencias de la protección Civil.

"El pueblo entero ha desaparecido. Ya no habrá nadie para reconstruirlo", dice una de las sobrevivientes, identificada como Linda, ella consiguió salir ilesa junto a sus dos hijos.

Uno de los pequeños recuerda el pánico vivido tras el primer temblor. "Al principio no encontraba la puerta de la habitación pero al final conseguí salir y sólo me he hecho esto", dice mientras muestra un brazo malherido.

Amatrice es una localidad de montaña situada en la provincia de Rieti, en la región del Lacio. Se encuentra a unos 140 kilómetros de Roma, por carretera hacia el suroeste.

El número de muertos por el terremoto que sacudió el centro de Italia en la madrugada del miércoles 24 de agosto es de 267 personas.

Las cifras son provisionales porque Protección Civil aún remueve los escombros.