El dirigible Airlander 10, considerado el avión más grande del mundo, sufrió hoy un accidente al estrellarse contra el suelo durante su segundo vuelo de prueba en el condado británico de Bedfordshire.

Aunque la tripulación y el personal de tierra están a salvo y en buen estado, se dañó la cabina del aparato, que es más grande que seis autobuses de dos pisos, informó el fabricante Hybrid Air Vehicles en un comunicado.

El Airlander experimentó un aterrizaje violento que provocó que la parte delantera de la cabina de vuelo sufriera algunos daños que se están evaluando mientras el aparato está sujeto a sus amarres en tierra con normalidad.

El Airlander 10, que mide 93 metros de largo, 43,5 de envergadura y 26 de altura, realizó su primer vuelo de prueba con éxito hace apenas una semana.

Hybrid Air Vehicles pronostica que una vez cumpla las pruebas el gigante de helio, con capacidad para transportar hasta 48 pasajeros, podrá permanecer en el aire durante un máximo de dos semanas.

El Airlander puede despegar y aterrizar verticalmente lo que significa que no necesita una pista de asfalto, y también está apto para operar desde campos abiertos, desiertos y agua helada.

Los dirigibles tienen una larga historia que se remonta al siglo 19.