Una rica güirila con queso y crema es un antojo que no falta al nicaragüense.

Esta y otras delicias de la gastronomía nicaragüense se encuentra en el Tiangue Hugo Chávez, donde mujeres emprendedoras de Boaco, Chontales, Managua, Rivas y Masaya preparan alimentos y bebidas a base de maíz.

Este es un espacio creado por el Gobierno Sandinista para garantizar trabajo en mejores condiciones a estas mujeres que antes se exponían al sol y a la lluvia y dar a probar un poco de la comida típica a los managuas.

“Disfruto cuando vengo a comer güirilas, son deliciosas, baratas y sobretodo comida nicaragüense que debemos siempre probar”, dijo Mercedes Palacios.

Las opciones en la Avenida de Bolívar a Chávez son varias y distintas.

Si lo que le interesa es ver la sonrisa de los mimados del hogar, entonces el Parque Luis Alfonso Velázquez Flores con sus juegos acuáticos, pista de patinaje, juegos mecánicos y áreas de comida, bebidas y antojos es el indicado.

Este Domingo como de costumbre eran centenares las familias, amigos y parejas que caminaban por el parque que garantiza seguridad y recreación sana.

“Mis hijos quieren venir todos los domingos al parque y pues cada que podemos y tenemos un dinerito los traemos porque la verdad que no se gasta mucho y los niños se distraen y nosotros también, veo que pronto abrirán un carrusel y lo estamos esperando”, comentó la señora María Elena Aragón.

Asimismo, el Paseo Xolotlán es sinónimo de belleza, la razón es simple, ahí se contempla la majestuosidad de la naturaleza con el impresionante lago Xolotlán, una vista que observan los nicaragüenses y extranjeros que lo visitan.

En el paseo Xolotlán los juegos de niño, el avión y las réplicas de la vieja Managua lo hacen un encuentro entre las nuevas generaciones y las pasadas que conocieron la belleza de Managua antes del terremoto de 1979.

“Managua es hoy tan diferente a lo que era antes, y cada que vengo acá me voy con nostalgia porque viví esa época dorada. Estas réplicas son geniales y ayudan a que le contemos mejor las historias a nuestros hijos”, dijo el señor Esteban Solórzano.

Todo esto se está logrando con el trabajo arduo del Comandante Daniel y la compañera Rosario, quienes han venido trasformando Nicaragua, llevándola por las rutas de las Buenas Esperanzas, en Paz, Amor y Prosperidad.