Como cada 20 de agosto, el pueblo católico de la Concha se congregó en la parroquia Inmaculada Concepción de María, para conmemorar el Quinto Aniversario de la partida hacia la eternidad del Padre Marlon Ernesto Pupiro.

El oficio religioso fue presidido por Su Eminencia Reverendísima, el Cardenal Leopoldo José Brenes, quien junto al pueblo concheño, sacerdotes y familiares del padre Marlon, pidieron por su eterno descanso.

El padre Pupiro, es recordado por el pueblo de la concha por su entrega a Dios, amor al pueblo, pero sobre todo por su humildad y dedicación.

Desde la parroquia, ubicada en La Concha, Masaya, el Cardenal Leopoldo Brenes, expresó que el padre Marlon fue un hombre que se supo dar a querer, y ese cariño se refleja con el desborde del pueblo católico en su quinto aniversario.

"Sentimos la partida del padre Marlon, pero no hay duda que su presencia anima a cada uno de nosotros a fortalecer nuestro trabajo pastoral y nuestro compromiso como sacerdote", dijo Brenes.

Recordó que el Padre Marlon brindó su amistad, pero también predicó la palabra de Dios.

María Lesbia Pupiro García, hermana del Padre Pupiro, dijo que el pueblo de La Concha siempre lo va a recordar con mucho cariño.

“Durante sus 5 de servicio en La Concha, el padre siempre fue una persona caritativa con los pobres, cariñoso y siempre estaba dispuesto en hacer favores y donde lo buscaban siempre iba aunque no fuera su comunidad”.

“Una persona amable, cariñosa, servidor y siempre estuvo con el pueblo; es una persona que siempre vivirá en nuestros corazones y por eso año con año venimos para recordar su memoria”, dijo la pobladora Lizeth Calero.

Pablo Saballo, comentó que “Pupiro se caracterizaba por ser un sacerdote muy carismático que se relacionaba con toda la juventud. El se relacionaba con las personas humildes, se relacionó mucho con las personas de las comunidades rurales y siempre estaba al servicio del pueblo”.

“Ese legado de humildad y de seguir evangelizando a todas las comunidades, es un legado que debemos de seguir y tratando de llevar la semilla que el siempre nos dejo”, finalizó Saballo.