La defensa de la vida, es el principal objetivo que persiguen los reductores de la velocidad que se han instalado en lugares estratégicos de los barrios, principalmente en calles donde se ubican centros de salud, colegios, parques, mercados y otros sitios en donde hay concentraciones significativas de personas.

En un recorrido realizado por diversos barrios del Distrito II y III de la capital, los [email protected] dicen estar satisfechos que la municipalidad les haya construido los reductores de velocidad para evitar accidentes y sobre todo daños a las personas y por ende a la vida.

Frente al colegio Gaspar García Laviana en el barrio Cuba, se instalaron dos reductores, lo que ha permitido que los vehículos circulen a menor velocidad y los estudiantes puedan cruzar la calle con mayor seguridad.

Por ser una zona de mucho tráfico vehicular, los accidentes de tránsito eran muy usuales, pero a raíz de la construcción del reductor, estos han disminuidos considerablemente.

“Ese reductor ha incidido en la reducción de accidentes, especialmente de los jóvenes que asisten al instituto porque la calle es muy transitada, entonces eso viene a prevenir los accidentes con los muchachos”, mencionó la señora Ileana del Carmen Hernández.

El compañero Javier Ramos, Supervisor de Limpieza del Distrito II de la Alcaldía, manifestó que esta zona de Managua se han instalado 87 reductores de velocidad en parques, centros de salud, colegios, iglesias, hospitales u otros donde hay bastante afluencia de personas, pues lo que se quiere es evitar accidentes y por ende personas fallecidas o lesionadas.

“Lo primordial de esto es darle protección a la vida de los niños, aquí pasan muchas rutas, es bastante la afluencia de vehículos y por eso se mandan a instalar y no es en todos lados, solo en los lugares donde se necesita por la afluencia de personas. Esto es coordinado con la comunidad, con la policía nacional, no es que los vamos a andar poniendo en todos lados, primero se hace un estudio para ver donde podemos ubicarlos”, dijo.

En el barrio San Judas, particularmente en la zona del mercado Roger Deshon se instalaron dos, lo que ayuda a proteger a los comerciantes, clientes, estudiantes de un colegio cercano y al resto de familias que viven en los alrededores.

Freddy Rosales, poblador de San Judas, indicó que los reductores están protegiendo la vida de niños y ancianos que cruzan la calle, la cual es muy transitada por decenas de vehículos.

“Esto nos ha venido a reducir toda la cantidad de accidentes que tenemos en nuestro barrio, a raíz que se han construido todo estos reductores de velocidad, nosotros tenemos un poco más de tranquilidad”, comentó Rosales.

Añadió que en muchas ocasiones cuando no estaban los reductores, los motociclistas ocupaban la pista para hacer competencias ilegales, pero ahora la situación ha mejorado para protección de las familias.