Autoridades federales estadounidenses sugirieron hoy a las embarazadas y sus parejas posponer viajes al condado de Miami Dade, Florida, donde se identificó una nueva zona de transmisión del zika, en áreas de South Beach.

El Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) hizo esa advertencia, después que el gobernador floridano, Rick Scott, dijo que había cinco casos de esa enfermedad que la adquirieron a través de picadas de mosquitos.

Scott pidió al CDC más recursos para combatir el mal, ahora presente en el balneario de South Beach y el vecindario de Wynwood de la ciudad de Miami.

El Centro señaló, además, la posibilidad de que otras áreas floridanas también estén contaminadas por el virus aunque no existan indicios de este mal, debido a que no se manifiestan síntomas en las personas afectadas, la enfermedad tiene un período de incubación de dos semanas y las pruebas de diagnósticos pueden demorar.

A principios de febrero de este año, el presidente Barack Obama solicitó al Congreso mil 900 millones de dólares para combatir el zika a nivel nacional, pero el liderazgo republicano rechazó la propuesta y la mantuvo fuera de discusión.

En una carta a los legisladores republicanos, la Secretaria de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Sylvia Burwell, les pidió el 8 de agosto, que asignen fondos adicionales al Gobierno, pues el dinero destinado a lidiar con dicho virus está a punto de agotarse.

Burwell describió una serie de acciones de respuesta que serán interrumpidas si los miembros del Congreso -que ahora disfrutan de un receso hasta principios de septiembre- no aprueban los recursos financieros imprescindibles.