La ciudad estadounidense de Milwaukee se mantiene hoy bajo un toque de queda que busca frenar los brotes de violencia ocurridos desde el sábado último, después que un policía mató a tiros a un afroamericano.

El toque de queda fue aplicado anoche para intentar mantener la calma en la ciudad, sacudida en los últimos tres días por violentas protestas que se originaron a consecuencia de la muerte a tiros del afroamericano Silville Smith, de 23 años, a manos de la policía.

Smith -según la policía- estaba armado y apuntó con su pistola al agente que le perseguía, y fue baleado en el pecho y en un brazo, heridas que le provocaron la muerte.

El diario Journal Sentinel destaca este martes que tropas de la Guardia Nacional fueron desplegadas por precaución, y seis personas fueron arrestadas al anochecer por violar el toque de queda, decretado para menores de 18 años a partir de las 22:00 horalocal el lunes.

También se decidió cerrar temporalmente la estación de policía, luego de que se oyeran disparos en las cercanías.

El domingo una multitud apedreó varios vehículos policiales e incendió comercios en Milwaukee, lo que obligó a desplegar la policía antidisturbios en el barrio de Sherman Park.

A consecuencia de los enfrentamientos del domingo siete policías resultaron heridos y 14 personas fueron detenidas, y se escucharon unos 30 disparos