El presidente estadounidense, Barack Obama, declaró al sur del estado de Louisiana como zona de desastre, a consecuencia de las inundaciones causadas por las intensas lluvias de los últimos días que provocaron la evacuación de miles de personas.

La decisión presidencial fue adoptada anoche, después que las inundaciones obligaron a más de 10 mil personas a buscar refugio en otras zonas del sureño estado, mientras que unos 20 mil fueron rescatados en sus lugares de residencia.

Entre las zonas más afectadas por las lluvias están las parroquias de East Baton Rouge, Livingston, St. Helene y Tangipahoa.

La declaración de zona de desastre incluirá una asignación de fondos federales para ayudar a reforzar las actividades de respuesta de emergencias y ayudar a individuos y negocios a recuperarse después de la inundación.

Hasta el momento tres personas perdieron la vida y una permanece desaparecida.

El gobernador de Lousiana, John Bel Edwards, declaró a medios locales que se rompieron todos los récords de inundaciones, aunque las lluvias continúan, a pesar que los meteorólogos pronosticaron un descenso de las lluvias a partir de este lunes.