La candidata demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, aseguró que se opondrá al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés) de vencer en las elecciones de noviembre y remarcó la necesidad de proteger los puestos de trabajo en el país.

"Detendré cualquier acuerdo comercial que destruya trabajos y rebaje los salarios, incluido el TPP", afirmó en un acto de campaña en Warren, en las afueras de Detroit (Michigan), en referencia a las insinuaciones de que podría cambiar de opinión una vez llegue a la Casa Blanca, puesto que defendió el pacto cuando era secretaria de Estado en el Gobierno de Barack Obama.

"Me opongo ahora, me opondré tras las elecciones, y me opondré como presidenta", remarcó Clinton, sobre uno de los ejes de su campaña en el que coincide con su rival republicano, Donald Trump.

En su discurso, en el que explicó parte de su plan económico, la candidata demócrata explicó que "demasiadas empresas han presionado para lograr acuerdos comerciales para poder vender sus productos en el extranjero y, en su lugar, se trasladaron fuera", con la consiguiente pérdida de empleos estadounidenses.

Para contrarrestarlo, Clinton dijo que planea "invertir 10 mil millones de dólares" en asociaciones "Make it in America" para apoyar "un renacimiento manufacturero" en el país.

El TPP fue firmado a comienzos de año por Estados Unidos y once países de la cuenca del Pacífico (Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam), pero debe ser ratificado por los respectivos parlamentos.

El actual presidente estadounidense, Barack Obama, ha defendido el acuerdo y apuntado su intención de que sea aprobado por el Congreso antes de que su salida de la Casa Blanca al inicio de 2017, algo que cada vez parece más complicado.

La política comercial se ha convertido en uno de los principales temas de la campaña electoral estadounidense, con crecientes llamados al proteccionismo comercial para proteger los puestos de trabajo en el país.