Con la ayuda de un traje que puede soportar temperaturas de hasta 1 mil grados Fahrenheit, el explorador Sam Cossman ha descendido hasta la llamada “zona cero” del lago de lava del Volcán Masaya.

Su misión es instalar unos 80 sensores dentro del cráter, con los cuales se le podrá dar seguimiento a la actividad del coloso.

“Básicamente estamos creando el primer volcán online”, expresa Cossman. La productora Qwake, está documentando el proyecto.

El objetivo es crear un sistema digital de alerta temprana para erupciones, a cuyos datos podrá acceder cualquiera a través de internet.

En una entrevista publicada por GE Reports, Cossman cuenta que tras recibir un correo electrónico haciéndole notar el lago de lava, quedó sorprendido por las imágenes diferentes que logró ver.

Lo que llamó la atención de Cossman

De acuerdo a Cossman, que ha estado en otros sitios extremos en el mundo “el lago (de lava) no sólo está ahi burbujeando magma. Este parece una cascada más que un lago. Es como un chorro unidireccional de lava cayendo sobre un acantilado”.

Cossman cuenta que al conocer de este fenómeno, se puso en contacto con el Gobierno de Nicaragua, que estuvo de acuerdo con la expedición.

“Quieren saber más del volcán, un gigante durmiente que ha estado en silencio durante tantos años, pero de pronto despertó, causando preocupación y consternación”, afirmó el explorador.

Volcán Masaya: Lago de Lava

Tecnología que hace magia

Cossman relata que para armar la expedición, se puso en contacto con toda una gama de expertos en diferentes ramas, entre ellos físicos, vulcanólogos, desarrolladores de software, científicos y, por supuesto, un experto en drones y equipo de producción.

“Empezamos a poner las piezas en su lugar para construir un sistema que nos permita tener un mucho mejor y más holístico sentido de lo que está ocurriendo bajo la superficie de este volcán”, afirmó.

Para comenzar, el equipo creó una especia de plano digital del volcán, lo cual ha sido hecho muy pocas veces en el mundo.

“Muy raramente, si es que alguna vez, alguien ha colocado tantos sensores en un volcán. Es como no sentirse bien, ir al doctor, y que sólo revise un aspecto de tu cuerpo. No te da la verdadera idea de lo que ocurre. Ser capaz de mirar todos estos parámetros y relacionarlos entre sí es donde reside realmente la magia”.

Un lugar extremo

Los 80 sensores que el equipo de Cossman está instalando en el volcán Masaya son de la más alta tecnología, capaces de resistir las condiciones extremas que presenta el coloso.

“(Los sensores) son de aproximadamente 3x4 pulgadas. Alcanzan en la mano, sin embargo son en verdad extremos. Uno tiene que muchas cosas en contra, entre ellas gases nocivos a altas temperaturas que son extremadamente corrosivos. Para darte una idea, colocamos un cabrestante nuevo de acero inoxidable una noche, y al día siguiente cuando lo encontramos parecía que había estado ahí por 200 años”.

“El calor por sí solo puede derretir las baterías dentro de los sensores, y además está la pluma (de gases). Es obviamente tóxica, pero también limita la radiación solar que usamos para cargar las baterías”.

Volcán Masaya: Lago de Lava

“Esencialmente, la mayoría de los instrumentos que estamos usando, incluyendo las cámaras, son desechables”.

A pesar de las condiciones, Cossman y su grupo bajarán unos 1,200 pies (la Torre Eiffel tiene aproximadamente 1 mil pies de altura) hasta colocar los sensores.

Una vez instalados, estos sensores transmitirán los datos en tiempo real a una base de datos, donde se podrán analizar las diferentes variables asociadas a la actividad volcánica.

“Por ejemplo, si cierto tipo de gas se vuelve prevalente, a la vez que se elevan los datos sísmicos, eso podría indicar que el magma está subiendo”, señaló.

Concepto nuevo que puede salvar vidas

El objetivo final de Cossman y su equipo de exploradores es crear un sistema digital de alerta temprana que ayude a mitigar los efectos de una actividad volcánica mayor.

“El objetivo de este proyecto es mitigar esos riesgos potenciales y proveer a las personas de un mejor sentido de lo que está pasando (en el volcán)”.

“Además, queremos usar estos resultados como prueba de un concepto que puede implementarse alrededor del mundo. Podría beneficiar a millones de personas que viven cerca de volcanes activos”, concluyó Coffman.

Imágenes y videos de la exploración de Cossman han sido publicados a través de las redes sociales. Las más recientes publicaciones acompañan esta nota.

Volcán Masaya: Lago de Lava

Fotos: Thomas O’Brien y Qwake