Brigadas de fumigación y médicos del Centro de Salud Carlos Rugama, en el Distrito V de la Capital, fumigaron 700 viviendas en el barrio Augusto C. Sandino.

Léster López, director del centro de salud Carlos Rugama, dijo que todas las acciones de fumigación, abatización y visita casa a casa en ese barrio han tenido un impacto positivo.

"La respuesta en este barrio ha sido satisfactoria porque la población nos ha abierto las puertas de su casa y los casos febriles de esta zona han disminuido", aseguró.

"El mensaje para la población es que sigan acatando las orientaciones del Ministerio de Salud, porque con la limpieza, eliminando los depósitos de agua como bolsas y botellas, contribuyen a la eliminación de los criaderos", añadió López.

Recomendó que cuando se las brigadas pasen abatizando, las familias no boten el abate, porque es un producto que durante dos meses ayuda a que las pilas y barriles no se conviertan en criaderos de zancudos.

Darling Guido, madre de tres niños, dijo que una de las cosas más importantes en la lucha contra las epidemias es tener la casa limpia y aseada.

"Donde hay mucha agua hay que escurrirla. Aquí cada mes vienen a fumigar, aquí es constante que vienen a fumigar. Uno lo que hace es mantener limpia sus casas para evitar esas enfermedades", comentó.

Félix Calero, otro habitante del barrio Augusto C. Sandino, manifestó que es importante el trabajo del Minsa para mantener la buena salud de las familias.

"Es necesario mantener limpio, nosotros en la casa los dueños de los hogares somos los que tenemos que mantener más limpio, siempre siguiendo las recomendaciones del Ministerio de salud", aseguró.