Em nombre del Gobierno que presiden el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, el Embajador de Nicaragua en Japon, compañero Saul Arana, rindió homenaje y respeto a las víctimas inocentes de Hiroshima y Nagasaki, quienes sufrieron el criminal ataque de la bomba atómica perpetrado por los gobernantes Norteamericanos de la época.

Esta acción premeditada redujo a cenizas las ciudades de Hiroshima y Nagasaki y sumo víctimas por mas 100,000 personas en ambas ciudades, que al día de hoy llegan a mas de 400,000, como consecuencias del letal impacto de la radiación.

Al acto de hoy se sumaron las voces del alcalde de Hiroshima, de Nagasaki, sobrevivientes, conocidos como hibakushas, jóvenes estudiantes, así como otras autoridades del Consejo de la ciudad, el Gobernador de Hiroshima, el Primer Ministro de Japón, así como también miembros del Gabinete y del parlamento de Japón, el delegado del Secretario General de las Naciones y miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Japón.

En su carácter de Representante del gobierno y pueblo Nicaragua, al saludar a los Alcaldes y parlamentarios de Hiroshima y Nagasaki, el embajador Arana expresó su cariño y solidaridad con las víctimas, reiterando la vocación de Paz del pueblo y gobierno de Nicaragua, así como los deseos de continuar luchando por un mundo libre de arsenal atómico, concentrado en manos de unos pocos, hasta alcanzar la paz y la convivencia entre los seres humanos y estos a su vez con la madre naturaleza.

Quince campanadas se hicieron sentir exactamente a las 8:15 de la mañana (hora local) y se guardó un minuto de silencio en homenaje con las víctimas inocentes, entre las cuales habían [email protected], hombres y mujeres, jóvenes y [email protected]

El acto constituyo también una oportunidad para reflexionar con seriedad sobre la fragilidad que vive el mundo hoy, poniendo en riesgo la Paz,la seguridad, así como el equilibrio y la preservación de la madre tierra. Hoy mas que nunca se requiere de una atención urgente, el abordar con seriedad y compromiso estos graves problemas, para evitar una debacle de mayores consecuencias, con lo cual se estaría poniendo aun mas en riesgo la Paz y la seguridad Internacional.

El acto concluyo con la lectura de la Declaración de Hiroshima en la que se destaca el llamado a Los Estados poseedores y no poseedores de armas nucleares a continuar haciendo urgentes esfuerzos, por lograr un mundo mas estable y seguro para beneficio colectivo.