El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), presentó éste viernes el nuevo Mapa Nacional de Cuencas Hidrográficas, a través del cual se fortalecerá el trabajo del cuido del agua, se aseguren las cuencas y subcuencas en búsqueda de paliar los efectos del inminente cambio climático.

Éste nuevo mapa fue posible con el apoyo de la Cooperación Alemana y el mismo será una base científica para las instrucciones del Estado y las empresas privadas que se dediquen a la modificación de suelos.

“La ventaja de ésta clasificación es que pasamos de 21 cuencas a 506 unidades hidrológicas, lo que permite poder focalizar con más claridad y mejor precisión los estudios del recurso agua por unidades mucho más pequeñas y por facilidad que el método permite que si la unidad más pequeña no es suficiente puedes pasar al nivel superior, a un nivel más general sin necesidad de tener que estudiar todo el territorio”, explicó el Dr. José Milán, asesor del Ineter.

El especialista Stefan Sennewald, coordinador del programa PROATA, organismo que aportó a los estudios realizados en el sistema hídrico de Nicaragua, concluyó que los efectos del cambio climático ha provocado la transformación de las cuencas hídricas existentes en nuestro país y la región.

Detalló que el mapa anterior tenía una base de delimitación de las cuencas en el país, pero el tamaño de las cuencas era bastante grande, faltándole la subdivisión de las cuencas principales del país.

“Una necesidad que se identificó es que tendría que tener una división de éste mapa por los efectos del cambio climático para tener una buena base en el futuro de trabajo de las cuencas del país”, añadió el experto.

Cabe señalar que el nuevo Mapa permitirá conocer un balance de los recursos hídricos, cuánta agua hay, cuánta se ha explotado y con cuánto se cuenta para el futuro.