La Dirección de Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, a cargo del compañero Clemente Guido, presentó una nueva edición de la revista “Nuestra Identidad” que recoge escritos históricos de las festividades de Santo Domingo como un bando municipal de 1845 que ordena cobrar tributos municipales a los comerciantes que participaron de las celebraciones de esa época.

Para Guido, esto da nuevos datos de que las fiestas patronales de los capitalinos tienen vigencia desde muchos años atrás y no desde 1885, a como se tiene registrado.

“Cada villar y cada tienda de ropa pagará un peso cada mes, cada armario de efectos, o medicina, dos reales cada mes; y por cada trucha, un real cada mes, y en las fiestas de Santo Domingo y la Cruz cuatro reales por solo una vez”, cita el documento descubierto por el historiador Roger Norori y entregado a la municipalidad para realizar los estudios pertinentes de su autenticidad.

“Queda pendiente la conclusión de este trabajo de investigación. Hoy al menos puedo asegurar que las fiestas de Santo Domingo, no se originaron en 1885, sino antes de 1853, por  tanto la versión de su hallazgo que la tradición ha tejido y traído hasta nuestros días, podría estar inmersa en muchas equivocaciones”, destaca un escrito publicado por la citada revista presentada por la Alcaldía de Managua.

Guido resaltó que no está en duda el origen de la tradición, al referirse que la imagen milagrosa de Santo Domingo fue encontrada en un hueco de un árbol quemado por el leñador Vicente Aburto en un camino rural en Las Sierritas de Managua.

“Lo que se está queriendo establecer a través de nuestras investigaciones en la fecha histórica en que dieron inicio las festividades, no el origen de las celebraciones”, afirmó Guido, al momento de presentar el contenido de la revista.

La publicación fue entregada por la compañera Reina Rueda, Secretaria del Concejo Municipal, al cura párroco de la Iglesia Santo Domingo de Las Sierritas Boanerges Carballo, a los tradicionalistas José Barahona conocido como Chema Pelón, al comité de cargadores tradicionales y a familiares del ya fallecido tradicionalista Lisímaco Chávez.

Rueda señaló que como municipalidad recopilan los hechos históricos de las festividades religiosas de los capitalinos, por tanto se hace necesario divulgar estos acontecimientos para sus respectivos estudios y entender nuestros orígenes.

El padre Carballo manifestó que la historia que relata la revista debe ser conocida por las nuevas generaciones, para que conozcan y entiendan el porqué de las fiestas y de las celebraciones religiosas en honor a Santo Domingo de Guzmán.

“Para la iglesia, la historia y la devoción no están reñidas, creo a como ha dicho don Clemente, el milagro en el bosque no está en duda, lo que la historia nos puede ayudar es a redescubrir las raíces más profundas y ver que nuestro amor, nuestra devoción a Santo Domingo en nuestra ciudad tiene raíces históricas muy largas, muy profundas y que tenemos que conocer”, exclamó Carballo.

En la revista se hace un homenaje al torologo Lisímaco Chávez, recordando diversos escritos publicados por los diarios capitalinos en enero del 2006, cuando el tradicionalista partió del mundo terrenal.

“Nosotros los nietos de Lisímaco Chávez nos sentimos agradecidos con la comuna capitalina, con el pueblo de Managua, porque están al lado de nosotros, apoyando las festividades que tanto amo y quiso mi abuelo”, mencionó Franklin Chávez.