El Congreso de Estados Unidos necesita hacer su trabajo y autorizar los fondos necesarios para hacer frente al virus del zika, ante previsiones de que aumentará el número de casos confirmados en el país, señaló el presidente Barack Obama.

"El zika es una seria amenaza para Estados Unidos, especialmente para los bebés", indicó Obama al hacer alusión a los 15 casos confirmados del virus en Miami, Florida, además de los 40 miembros de las Fuerzas Armadas que han contraído la enfermedad en el extranjero.

El mandatario dijo que la situación se está tornando crítica debido a la falta de fondos, lo cual dificultará la tarea de las autoridades médicas federales para continuar su trabajo para el desarrollo una vacuna, y apoyar a gobiernos como el de Florida.

El Centro para el Control de Enfermedades (CDC) emitió el lunes pasado una alerta de viajes a la zona afectada por el zika en el condado Miami-Dade, en el sur de Florida, y activaron ayuda de emergencia para apoyar los esfuerzos locales de control de la enfermedad.

La alerta fue decretada después que el gobierno estatal dio a conocer la existencia de 15 casos confirmados de zika por picadura de mosquitos Aedes-aegypti autóctonos, en un cuadrante específico de Miami.

Obama dijo que pese a estos brotes, las autoridades médicas federales no anticipan una situación de propagación de casos como los que han registrados naciones como Brasil, o territorios como Puerto Rico, donde se han confirmado cinco mil 500 infecciones.

Pese a ello dijo que las autoridades no podían adoptar una actitud complaciente, y exhortó a los pobladores de zonas de alto riesgo a extremar precauciones.

"El zika está presente en cada parte de Puerto Rico y ahora tenemos los primeros casos de transmisión local en Florida, y ciertamente habrá más", anticipó.

El mandatario criticó la inhabilidad del Congreso para aprobar los fondos de emergencia solicitados por su administración para hacer frente a la contingencia, haciendo notar que los congresistas partieron a su receso de verano sin haber aprobado la crítica partida.

"Una vez más quiero urgir a los estadounidenses a que llamen a sus miembros del Congreso y les digan que hagan su trabajo, que respondan a esta amenaza, y que ayuden a proteger a los estadounidenses del zika", indicó.

Aunque el Congreso aprobó legislación de fondos para el zika, las partidas asignadas por los republicanos que controlan ambas cámaras, fueron menores a los mil 900 millones de dólares solicitados por la administración.

Mientras la Cámara de Representantes aprobó una iniciativa por 622 millones de dólares, la del Senado contiene una partida de mil 100 millones, que la Casa Blanca dejó en claro no serán aceptadas por el mandatario.