En rueda de prensa, el vocero policial Fernando Borge leyó la disposición oficial que obliga a los dueños de bares y discotecas a instalar un detector de metales fijo y al menos tres portátiles en la entrada de esos locales “para evitar la introducción de armas de fuego”.

En esos mismos centros se deberá también “garantizar la requisa obligatoria y rigurosa de las personas que ingresen a los locales”, indicó la fuente.

Esa medida permitirá “evitar la introducción de instrumentos o artefactos cortopunzantes, contundentes, y de cualquier otro tipo que pueda atentar contra la vida y la integridad física de las personas”, añadió.

La Policía advirtió que a partir de hoy los bares y discotecas deberán contar con un personal de seguridad suficiente y debidamente acreditado, para garantizar el control en el acceso a esos centros.

El sábado pasado, un joven nicaragüense asesinó de un balazo a otro en el interior de una discoteca capitalina, tras una pelea motivada al parecer por los celos.