La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) trabaja en una misión para analizar un asteroide que tiene probabilidad de estrellarse contra la Tierra en un futuro.

La nave ‘OSIRIS-REX’, se lanzará el 8 de septiembre de este 2016, para analizar el asteroide Bennu, el cual podría ayudar a revelar algunos de los misterios del origen de la galaxia.

“Creemos que Bennu es una cápsula del tiempo de los orígenes de nuestro Sistema Solar“, explicó Dante Lauretta, principal investigador de la misión de la NASA. “Una pequeña muestra potencialmente podría responder algunas preguntas fundamentales para el ser humano, como ‘¿De dónde venimos?’”.

Se tiene previsto que la nave llegue al asteroide en agosto del 2018 y podría regresar a la tierra en el 2023, luego de recopilar muestras de material rocoso de la superficie de Bennu.

En cuanto al posible impacto del asteroide con la Tierra, los expertos indicaron que podría suceder hasta dentro de un siglo, con una posibilidad de “una en dos mil 700”.

“Las personas en el año 2135 podrán saber a ciencia cierta las posibilidades de que este impacto ocurra (…) en aquel futuro ya se contará con la tecnología para destruirlo”, explicó Lauretta.

El asteroide Bennu es mucho más grande que el meteoro que explotó sobre Chelyabinsk, Rusia en Febrero del 2013 y según Dante Lauretta, Investigador Principal de OSIRIS-REX es casi “una cápsula del tiempo” pues nació antes de que se formaran el Sol y el sistema solar.

OSIRIS-Rex está pautada para iniciar el recorrido en Septiembre del 2016, se espera que alcance el asteroide en el 2018 y que retorne con la muestra en el 2023.

Se trataría del material extra terrestre más grande jamás conseguido desde la misión Apolo en 1972. Según expertos, la muestra no solo permitirá responder muchas preguntas sino también plantearnos muchas más.