En el marco de la campaña "Yo Adopto un Árbol por Amor a Nicaragua”, el Movimiento Ambientalista Guardabarranco (MAG) inició la jornada “Árbol de mi Comunidad”, que persigue instar a las familias a cuidar los espacios verdes en nuestros barrios y municipios.

En esta ocasión los muchachos y muchachas del MAG, visitaron el barrio San Judas y desde el famoso Ceibo, estuvieron entregando árboles ornamentales a las personas que se comprometieron a adoptar uno para sembrarlo en su patio o acera.

También los jóvenes hicieron una jornada de limpieza y cuido del ambiente.

“Nosotros seguimos como movimiento ambientalista cuidando y preservando nuestros árboles, desde el ceibo de San Judas nos encontramos en lo que es el inicio de una nueva campaña que es el árbol de mi comunidad, estaremos en cada barrio donde haya un ceibo, un Guanacaste, un malinche, dándole ese cuida y preservación, pero a la vez con la campaña yo adopto un árbol que es una campaña que incentiva a la población a cuidar a la Madre Tierra”, dijo Denis Mena, coordinador del MAG en Managua.

Lombardo Álvarez, elogió la actitud pro ambiental de los jóvenes, por tanto instó a todos sus vecinos a no cortar los árboles, a cuidar los patios y sobre todo educar a los niños en temas de cuido de la naturaleza.

“Hay que fortalecer el medio ambiente, la sombra de un árbol sirve, además vos tenés dos árboles y amarrás una hamaca ya descansás bien y con sombra, entonces lo mejor es sembrar árboles para que tengamos sombras y mejor ambiente, dijo Álvarez.

La señora María Ernestina Fonseca, pidió adoptar dos árboles los que sembraría en el patio de su casa, a fin de dar mayor frescor a su hogar. Indicó que ve con mucho beneplácito que la juventud nicaragüense esté promoviendo jornadas de cuido ambiental, pues estas son la garantía de un mejor futuro.

“Vine a buscar un árbol para sembrarlo, lo voy a sembrar en mi casa”, dijo Fonseca, que reveló que hace mucho tiempo personas vinculadas a los gobiernos neoliberales quisieron derribar el milenario ceibo de San Judas, sin embargo muchos vecinos se opusieron y hoy el famoso árbol sigue siendo un referente de esta comunidad.

“Hay que proteger el medio ambiente, es lo que nos da aire, nos da vida y hay que cuidar ese ceibo porque esa es la dirección que damos cuando andamos en Managua”, mencionó Fonseca.