Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, con una solemne eucaristía celebró junto al pueblo de Niquinohomo a su patrona, Santa Ana.

Siendo éste el Año de la Misericordia, su eminencia pidió a los feligreses tener mayor fe y acercarse a Dios.

"María es signo de la familia. La iglesia preocupada por la familia invita a fortalecer y a consolidar la familia", declaró el líder religioso.

El Cardenal recordó que Dios eligió a Joaquín y a Ana para ser los padres de María, quienes sin dudarlo obedecieron al Señor.

"Esta celebración tiene que invitarnos a fortalecer nuestra familia junto a María que fue preparada en valores desde el espíritu mismo, prepararse también en valor y sencillez para servir al señor ante el anuncio del Ángel", apuntó.

"El Papa Francisco constantemente hace referencia a nuestros abuelitos, dice que son una biblioteca de conocimientos y eso hizo Santa Ana con María, le trasmitió todos sus valores", añadió el prelado.

Su Eminencia insistió que todos y todas debemos acercarnos a nuestros abuelitos y no hacerlos invisibles.

"El Santo Padre nos dice que nuestros abuelos son un punto de referencia. Espero que esta comunidad ame a sus padres y lo trasmita", manifestó Brenes.

Al finalizar la Santa Misa, los devotos acompañaron a la imagen de Santa Ana, protectora y madre de los niquinohomeños, a recorrer las calles de esa localidad.

La devota Julia García manifestó que desde pequeña acompaña a Santa Ana en su peregrinación por la ciudad.

“Mi mamá me enseñó a tener fe a nuestra Santa Ana, ella es nuestra madre y protectora de todos los niquinohomeños”, dijo.

El promesante Victoriano Reyes, afirmó sentirse agradecido con Santa Ana por haber intercedido ante Dios para curar sus dolencias.

“Santa Ana es muy milagrosa, a mi curó de mis enfermedades, a mí me dolía todo y ya casi no podía caminar y yo le prometí que si me curaba vendría cada año y por eso vengo desde hace más de diez años”, agregó.