Solórzano afirmó que en los silos del país existe suficiente trigo para los próximos meses, por lo que rechazó algunas informaciones que sugieren que en el país podría ocurrir una escasez de harina.

“A veces creo que no hay suficiente información sobre lo que está pasando y hay algunas personas que buscan tres pies al gato, cuando tiene cuatro. Por un lado se habla que viene un barco en noviembre y en lugar de hablar de una buena noticia, hablan que éste va a ser el último barco, pero la realidad es que, en primer lugar, las bodegas están llenas. Nunca el país ha tenido tan lleno los silos de trigo como los tiene ahora”, indicó Solórzano.

Confirmó que desde ya el Gobierno Sandinista del Comandante Daniel Ortega Saavedra, está  promoviendo con las autoridades de Rusia, un segundo convenio que permita seguir importando trigo y de esa manera mantener estables los precios del pan, un importante producto de nuestra dieta básica.

Explicó que durante el último encuentro de la Comisión Mixta Rusia-Nicaragua, se reunieron representantes de ambos gobiernos con los empresarios privados rusos y nicaragüenses, para lograr acuerdos en cuanto a cantidades, volúmenes  y tiempos de entrega de los futuros cargamentos que vendrán al país.

Subrayó que con el trigo ruso se cubre un 80 por ciento de la demanda nacional y el otro 20 por ciento es cubierto con importaciones provenientes de Estados Unidos, transacción que se rige conforme al Tratado de Libre Comercio, conocido como CAFTA.

El convenio de cooperación y solidaridad firmado entre Nicaragua y Rusia, estable la entrega en concepto de donación de 100 mil toneladas de trigo, mismas que serían divididos en cuatro cargamentos de 25 mil toneladas.

En junio pasado ingresó por Puerto Corinto, el tercer cargamento de 24 mil 470  toneladas de trigo proveniente de la Federación Rusa. El trigo es procesado y distribuido por la industria panificadora nacional.

Este programa incluye capacitación técnica a trabajadores y propietarios de unas 3 mil 500 panaderías del país, por parte de especialistas cubanos que también vienen entregando solidaridad.

“El programa va avanzando, llevamos cerca de las dos mil panaderías que han sido capacitadas en todo el territorio nacional y queremos aprovechar esta donación para dar un salto cualitativo y transformador de nuestra industria del pan”, concluyó Solórzano.