Previo a la procesión, la feligresía asistió  a la misa presidida por Monseñor César Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León, quien ofreció un mensaje de fe y esperanza para el pueblo leonés, y la gran mayoría de los devotos de la Santa Patrona.

“Hay que ponernos junto a la virgen para trabajar por la paz, por la reconciliación entre los nicaragüenses, y para llevar a los hogares más unidad y paz. Y hay que perseverar en el amor a Cristo que nos lleva a amar a nuestros prójimos”, manifestó el Obispo.

La Rubia Amada, como le llaman de cariño los leoneses a su patrona, hizo su salida triunfal a las 11:08 minutos de la mañana de la Sede apostólica “Nuestra Señora de la Merced”. A su salida, los pobladores leoneses aplaudieron y la recibieron con gran júbilo, para luego unirse a la procesión acompañada de bandas filarmónicas y el coro “Redentora de Cautivos”, quienes le cantaron Las Mañanitas.

El primer toque de la sirena del Departamento del Benemérito Cuerpo de Bomberos anunciaba el maratónico recorrido de La Reina de la Paz por los puntos y avenidas principales de León, tales como el Barrio Sagrario, San Felipe, El Calvario, Guadalupe, Recolección y Puente Martínez.

En medio de la fiesta religiosa más importante de León, estaban los grandes devotos de la Iglesia La Hermandad de San Felipe, La Hermandad de Guadalupe y los Estudiantes del Hogar-Escuela “La Recolección” además de los estudiantes del Colegio San Ramón, los cuales acompañaron a la bella imagen en su procesión.

Juan Treminio González, poblador del Barrio El Calvarito, expresó que este centenario es muy importante para las familias leonesas, puesto que los une en la fe y en el amor, en tiempos donde se goza de mucha paz.  

“Este año es especial porque de alguna manera reviste una espacial connotación, por ser este el año del centenario de la declaración del patronazgo de Nuestra Señora de la Merced, y es por eso que las calles se mostraron bien adornadas para recibir a la excelsa patrona, porque ella nos une, y nos enseña el amor, la paz, que son elementos claves en estos tiempos”, manifestó con mucha alegría.

Para María Bermúdez Cerna, de 89 años de edad, la devoción de las familias de León ha venido creciendo al pasar del tiempo, donde también los niños, niñas y jóvenes se suman a honrar a Nuestra Señora de las Mercedes.

“Hay una gran cantidad de gente, con lo cual se nota que todavía hay mucha fe, hay amor y hay sinceridad en el pueblo leonés. Yo pienso que el pueblo cada año se desborda más, y me siento muy orgullosa y para mí es bonito ver que hay personas de todas las edades que vienen a honrar a nuestra patroncita; y eso significa la enorme fe que hay en esta tradición”, destacó la pobladora.

La Mujer Vestida de Sol, la Madre de las Mercedes, también consuela a los que están presos, es decir a los cautivos, es lo que nos explicó el religioso Clemente Paladino, quien además manifestó que es precisamente por esto que los pobladores acuden a la santa imagen, para que los libere de los pecados, y los llene de amor.

“Nuestra patroncita eso es lo que nos trae cada año, más dicha, más gloria, y eso nos fortifica, nos libera, es por eso que en estas fiestas religiosas se ve que hay personas que vienen desde lejos, y están aquí por esa gran fuerza divina que los empuja, para sentir tranquilidad, cobijados bajo el manto celestial de nuestra Rubia Amada”, externó.

Las fiestas en honor a la Virgen de la Merced se darán durante todo el mes de septiembre, celebrando cien años de patronazgo, las familias continuarán gritando con fervor: ¡Quién causa tanta emoción!, la patroncita de León.