El descubrimiento precolombino localizado en el municipio de Ticuantepe hace tres semanas, es considerado por arqueólogos nicaragüenses y canadienses, como uno de los más importantes de la historia de Nicaragua y de Centroamérica, debido a la peculiaridad en que fueron encontradas 8 osamentas, dos de ellas estaban sobre piedras de metate o piedras de moler.

Las osamentas, las vasijas y los metates luego de ser extraídas del sitio de excavación, se encuentran en el Museo Municipal de Ticuantepe para su resguardo, sin embargo se les realizarán diversas pruebas para conocer el tipo de alimentación, las causas de su deceso, arqueología forense y ADN.

Los arqueólogos aún trabajan con otra osamenta que está en el sitio donde se construye la cancha deportiva multiusos.

“Estamos en la presencia de un hallazgo arqueológico de mucha importancia para la historia de Nicaragua, para la historia precolombina y también para, creo yo me atrevería a decir para la historia de la región centroamericana, por primera vez se ha encontrado un entierro con estas características. Recordemos que nuestros antepasados, nuestros abuelos precolombinos no tenían ese concepto de cementerio que trajo el colonizador europeo, que era reunir los cuerpos de los muertos en un sitio, ese es el concepto de cementerio, nuestros antepasados no, los enterraban a sus seres queridos en sus casas en urnas cerámicas”, dijo el arquitecto Luis Morales, codirector del INC.

Explicó que nuestros antepasados, cuando se trataba de un personaje o dignatarios, los enterraban en las plazas públicas.

“Nosotros presumimos o nos atrevemos a decir que posiblemente, la hipótesis, que este lugar era parte de una plaza pública de esta comunidad indígena precolombina de Ticuantepe, porque encontramos un entierro con características muy especiales, en primer lugar dos cuerpos están tendido no sobre la tierra, sino sobre una cama de metates de piedras que eran para moler alimentos o maíz, pero también están asociados al manto, porque eran usados como sillas, como trono”, exclamó Morales.

En el hallazgo precolombino en Ticuantepe, se encontraron 8 osamentas, dos de ellas estaban sobre metates (posiblemente hombre y mujer), otros están sobre la tierra (entierros primarios) y en entierros secundarios o en urnas funerarias están entierros de niños, osamentas de niños.

Reescribir la historia precolombina

El arqueólogo nicaragüense Jorge Zambrana, coordinador del departamento de Arqueología de la Dirección de Patrimonio Histórico del INC, manifestó que están fascinados y sorprendidos por este tipo de entierros.

“Este es un hallazgo único hasta el momento, nunca hemos encontrado uno del mismo tipo y por eso es una oportunidad que nos brinda para iniciar la documentación de este tipo de entierro, es un entierro en pareja colocados en la mera tierra y también parejas enterrados sobre metates, eso nunca había ocurrido y podemos asociarlos a personas de alto rango”, dijo Zambrana.

Dijo que es impresionante, porque demuestra que la sociedad precolombina si estaba jerarquizada “es la primera evidencia que tenemos de ellos”.

“Son los primeros datos que vamos a reutilizar para reescribir la historia que conocemos, la historia escrita por los españoles y luego repetida por todos nosotros a través de la educación, pues está mal contada y esto nos va a permitir retrotraernos en el tiempo y empezar a escribir una historia milenaria, la historia no comienza con los chorotegas o nicaraos, viene por lo menos unos dos mil años antes de Cristo”, señaló Zambrana.

El doctor Geoffrey Mccafferty de la Universidad de Calgary, indicó que en más de 15 años de realizar estudios de arqueología en Nicaragua, había encontrado un hallazgo con las características de Ticuantepe.

“Lo interesante es que los dos entierros primarios estaban encima de una cama de metates, nunca habíamos visto eso en Nicaragua, la diferencia es que esos son élites, pero élites de una época muy antigua de hace mil 700 años o 300 años después de Cristo”, dijo el científico canadiense.

En este hallazgo han trabajando los arqueólogos nicaragüenses Jorge Zambrana, Mario Solano (arqueólogo independiente), Roberto Sirias, Meyling Márquez, así como de estudiantes de maestrías de la Universidad de Calgary en Canadá y Mccafferty.