La Casa Imperial de Japón negó hoy, para confusión de la opinión pública, las informaciones publicadas el miércoles sobre la intención del emperador Akihito de abdicar en los próximos años debido a su avanzada edad.

De acuerdo con la agencia estatal NHK, un portavoz de la institución aseguró que el regente no comentó ningún plan semejante, amparándose en el estricto rol que la Carta Magna nipona le otorga a la figura del emperador.

Akihito siempre se abstuvo de comentar asuntos así al ser consciente de su posición constitucional, insistió el funcionario.

La Ley de Sucesión en vigor en Japón no contempla el supuesto de la abdicación, por lo que sería necesaria su revisión para especificar que el cargo recaiga en Naruhito, de 56 años, tras la renuncia de su padre.

En todo caso, según NHK, la prensa y gran parte de la opinión pública japonesa dan por verídica la información publicada y ven con confusión la insistencia de las autoridades por obviar o negar el supuesto.

El propio primer ministro nipón, Shinzo Abe, también contribuyó hoy a añadir más opacidad al asunto, precisó el citado medio.

Sé que existen noticias al respecto y me gustaría abstenerme de hacer comentarios dada la naturaleza del asunto, explicó el jefe de Gobierno.