El bono compuesto de láminas de zinc, reglas de madera y dos libras de clavos, fue entregado a dos mujeres responsables de familias numerosas. Los núcleos familiares habitan en los barrios ‘Hilario Sánchez’ y ‘Las Torres’, ambos del Distrito IV. Del mismo modo, se entregó en tres casas abnegadas, un paquete de cuatro colchonetas.

Carolina del Socorro Najar, una de las protagonistas de restitución de derechos con la entrega del Plan Techo, manifestó que podrá resguardar de mejor manera la salud de sus niños. La cabeza de familia aseguró que es precisamente en el cuarto que comparte con sus niños, donde se filtra la mayor cantidad de agua.

“Gracias a Dios que me dieron esto, voy a resolver porque me estaba mojando y le doy gracias al comandante Daniel Ortega y a la señora Rosario Murillo, por haberme hecho este gran regalo”, dijo.

Claudia Concepción Chica, la otra madre de familia sujeto de restitución de derechos, hizo público  su sentimiento de alivio luego que recibiera a los jóvenes bajo la lluvia. Chica se mostró particularmente feliz, porque según dijo, pensaba tener que esperar más tiempo debido a las precipitaciones pluviales.

“Gracias a Dios (por la entrega) porque se me está pasando el agua en la casa, todos mis hijos se están mojando, debajo de las camas era puro agua y muchos zancudos picaban a los niños”, agregó, afirmando también, que empezaría de inmediato con la instalación de su nuevo techo.

Los jóvenes de Promotoría Solidaria, por su parte, expresaron que la entrega se hizo de manera inmediata, pues es prioridad del Gobierno del Comandante Daniel Ortega y de la Compañera Rosario Murillo, atender a las familias afectadas por las condiciones climáticas.

“Estamos haciendo presencia de parte del Comandante Daniel y de la Compañera Rosario, la Promotoría diciendo presente, solidarios con las familias, pendientes del bienestar de las familias, de los niños”, explicó la promotora Daleska Flores.

Flores, informó que luego de la entrega, procederían también con la construcción de una nueva vivienda, para proteger a otra familia que, producto de las mismas lluvias, perdieron su espacio habitacional.