Hay muchos ejemplos de que las adaptaciones de los comics a series de televisión han sido un rotundo éxito. Son muchos los títulos, tanto de la factoría DC como de Marvel, que han recibido el beneplácito tanto de la crítica como del público.

Ahí están los ejemplos de las formidables Jessica Jones y Daredevil en Netflix, también Arrow, Gotham o el ejemplo de Flash, por citar algunos, son un claro referente de que los superhéores tienen tirón en la televisión y cada vez más prestigio.

Así se demuestra que tanto la literatura como el mundo del cómic son una fuente inagotable de ideas para los guionistas de televisión. Eso sí, nuevos personajes provenientes de un nuevo universo, como es el de los vidoejuegos, comienzan a ganar terreno en la industria; tanto televisiva como cinematográfica.