La rivalidad de meses que era la piedra en el zapato de la virtual nominada demócrata llegó este martes a su fin, permitiéndole a los demócratas unificarse de cara a un frente común: la batalla contra el republicano Donald Trump.

El senador Bernie Sanders le dio este martes su respaldo a la ganadora de las primarias demócratas Hillary Clinton, en Portsmouth, New Hampshire, haciendo un gesto esperado durante tiempo por los simpatizantes de la candidata.

"Hillary Clinton será una presidenta sobresaliente y estoy orgulloso de estar con ella aquí hoy", dijo Sanders compartiendo el escenario con Clinton.

"La profunda lección que aprendí de todo esto es que esta campaña no es sobre Hillary Clinton, o Donald Trump o Bernie Sanders, o cualquier otro candidato que buscó la presidencia. Esta campaña es sobre las necesidades de la gente estadounidense y de atacar las serias crisis que enfrentamos. Y no me cabe ninguna duda de que, de camino hacia noviembre, Hillary Clinton es de lejos la mejor candidata para hacer esto".

La resistencia de Sanders por apoyar a Clinton era la piedra en el zapato de la exsecretaria de Estado, quien ya gozaba del respaldo del presidente Barack Obama, la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren y el vicepresidente Joe Biden. Al superar este último paso la exsecretaria solidifica su posición como líder del Partido Demócrata y le permitirá unificar al partido para atacar al virtual nominado republicano Donald Trump.

De hecho, analistas consideran a Sanders como el arma más vital para batallar contra Trump de cara a las elecciones generales de noviembre. Sanders y Trump compartían ciertos puntos de su discurso como el rechazo a los tratados de libre comercio y su aversión por el establishment. Así, ciertos bandos de independientes e indecisos entre ambos candidatos podrían ahora pasar al banado demócrata.

Las negociaciones para lograr que se diera el respaldo comenzaron desde que ambos demócratas se reunieron el 14 de junio después de las primarias de Washington DC, le dijeron a Univision fuentes cercanas a las campañas familiarizadas con la negociación. Durante varias semanas era claro que Sanders iba a darle su apoyo a Clinton, pero solo hasta que se concretaran detalles importantes para el senador fue posible anunciar que el respaldo se iba a llevar a cabo.

Aunque tienen mucho en común, como su desdeño por Donald Trump, hay mucho aún que divide a Sanders y a Clinton. Una gran parte de los seguidores del senador desconfía de Clinton, quien ha sido tildada por sus detractores tanto republicanos como demócratas de ser una política oportunista, a quien no le tiembla la mano para doblar las leyes a su conveniencia. Muchos seguidores de Sanders dudan que la exsecretaria realmente vaya a adoptar una plataforma progresista como la que proponía Sanders.

Así mismo, del bando de Clinton la desconfianza también está presente, ya que muchos de sus seguidores culpan a la reticencia de Sanders por dar su apoyo y a la retórica que el senador usó en campaña por los bajos porcentajes de favorabilidad de la exsecretaria.

Durante su discurso, Sanders ofreció frases específicas para sanar estas heridas de las primarias, invirtiendo los ataques hacia su antigua rival e incluyendola a ella a su bando:

"Hillary Clinton entiende que debemos arreglar una economía en Estados Unidos que está manipulada y que manda casi toda la riqueza e ingresos nuevos al top uno porciento".

El candidato Donald Trump respondió al anuncio de Sanders con un acerrimo comunicado de prensa donde critica a ambos demócratas como parte de un "sistema manipulado"

"El apoyo de Bernie es la ejemplificación de nuestro sistema manipulado - el Partido Demócrata le está robando la voz y el voto a sus votantes para beneficiar a un grupo selecto y privilegiado".