El juez sexto penal de audiencia Henry Morales admitió la acusación que presentó el Ministerio Público en contra de cinco personas señaladas de ser autores, cómplices y encubridores del delito de secuestro simple en contra de un recién nacido, hecho que se dio el primero de junio pasado.

El judicial dictaminó la audiencia inicial para el 25 de julio próximo.

Morales aseguró que la acusación presentada por la Fiscal Auxiliar Fabiola Mendoza cumplió los procedimientos de ley, por lo que decretó prisión preventiva contra Wanky Tanny Monge Altamirano y Tupac Amaru Murillo, por ser co-autores del delito de secuestro simple.

Por ser cómplices de secuestro se acusó a Mario de Jesús Muñoz y a Julia Antonia Monge Altamirano, mientras a la supervisora del área de nutrición del Hospital Alemán-Nicaragüense, se le imputó el delito de encubridora pues aparentemente conoció quienes estaban involucrados en el rapto del menor y calló por muchos días.

La fiscal Mendoza leyó la acusación de siete páginas en la que detalla como Wanky Tanny se confabuló con su pareja Tupac Amaru para raptar al menor, mientras Mario, que trabajaba en el área de lavandería, le proporcionó la pijama y las gabachas con las cuales la acusada pudo burlar la vigilancia del hospital y sacar al recién nacido.

Los abogados defensores de los acusados, tres de ellos, pertenecientes a la Defensoría Publica solicitaron prisión domiciliar, pero el juez Henry Morales dio la razón a la fiscal Mendoza, quien solicitó prisión preventiva, debido a que los señalados podían intimidar a una serie de testigos que presentará durante el juicio, la mayoría trabajadores del centros hospitalario.

Relación de los Hechos

De acuerdo a la acusación del Ministerio Público, Wanky Tanni de común acuerdo con Tupac, se presentaron al hospital a eso de las once de la mañana del 31 de mayo, con la intención de sustraer a un recién nacido y se dividieron funciones. Una vez que tuviera en su poder al menor, Tupac llegaría a traerla, tal y como ocurrió.

Resulta que ese día Wanky Tanny ya estando en el hospital llamó a su hermana Julia Antonia Monge Altamirano que estaba de turno como conserje, para que la llevara hacia donde Mario de Jesús que le proporcionó guantes descartables, una boquilla, una camisa y una pijama, para que pudiera movilizarse por las diferentes áreas del centro.

La noche del 31 de mayo, Wanky Tanny ya disfrazada como médico llegó hasta la cama donde se encontraba la señora María Nela Flores Maldonado, su hijo y la abuelita Zaida María Maldonado, preguntando si al menor le habían puesto las vacunas, a lo que respondieron que no. La mañana del primero de junio, Wanky a eso de las seis horas regresó y encontró que doña Zaida estaba chineando al menor y le manifestó que regresaría para llevarlo a poner las vacunas.

Fue aproximadamente diez minutos antes de las 7 de la mañana del primero de junio, que Wanky vestida totalmente como médico, le pide a doña Zaida que entre a sala de neonato y le traiga al menor para ponerle la vacuna, ya con el menor en sus manos la supuesta secuestradora le pide que regrese a las 11 de la mañana.

Doña Zaida creyendo que estaba con un verdadero médico, se retiró a su vivienda y Wanky se fue a emergencia a cambiarse de ropa y llamó a Tupac que llegó a traerle a las 7:30 minutos de la mañana para llevarse al menor en brazo en un taxi y dirigirse a su casa en Villa Libertad, de la terminal 112 cuatro andenes al lago, 50 varas arriba casa 1095, donde los acusados mantuvieron oculto al infante.

Ese mismo día que la información es dada a conocer a los medios de comunicación, Mario de Jesús le confesó a Ana Guadalupe García Valdivia que Wanky Tanny se había robado al niño y que él le había proporcionado la vestimenta.

La acusación agrega que Ana Guadalupe a pesar de ser una trabajadora activa y de tener pleno conocimiento de la desesperación de la madre del menor y de que las autoridades policiales realizaban investigación, no informó a la dirección del hospital y mucho menos a la policía y por tal motivo cayó en el delito de encubrimiento.

La fiscal Mendoza manifestó que cada acusado tiene grados de implicancia y participación, lo que es detallado en la acusación la cual podrían sumarse nuevos implicados, según determinen las investigaciones policiales que aún no se cierran.

Que les caiga el peso de la ley

El infante fue encontrado gracias al permanente seguimiento de la policía, sumado a una información brindada por personas que denunciaron que en Villa Libertad había una mujer que tenía un recién nacido, pero que nunca la habían visto embarazada. La policía se movilizó el 8 de julio a la vivienda y encontró a en su casa al menor.

Luego de ser admitida la acusación y que el juez decretó prisión preventiva a los acusados, el padre del menor raptado Azael Orozco, agradeció a las autoridades nacionales por haber encontrado a su hijo y puesto tras las rejas a los acusados, a los cuáles pidió les caiga el peso de la ley.

“Doy gracias a Dios y a las autoridades, solo espero lo que ellos le van a dictar a los acusados”, dijo Orozco, añadiendo que la situación de desesperación por no conocer el paradero de su hijo, les ha afectado emocionalmente.

“Ya tenemos al niño, pero todavía no nos pasa eso, lo que hicieron es algo que sinceramente que sólo Dios puede perdonarlos, pero en mi caso los quedo viendo y me da ganas de llorar”, manifestó Orozco.

El menor que fue nombrado como Betzael Orozco Flores, se encuentra recuperándose en el hospital Carlos Roberto Huembes.