El mitin político celebrado en un lugar cercano a la rotonda Jean Paul Genie en nuestra capital, contó con la presencia de algunos aliados del PLI, pero ninguno de los representantes de los ultraderechistas del MRS se hizo presente.

Al igual que le sucedió al candidato del PLC, Eduardo Fonseca, cuando abrió campaña y fue opacado por la presencia del ex presidente Arnoldo Alemán, Alfredo Gutiérrez del PLI  prácticamente pasó desapercibido, salvo en dos ocasiones: una cuando demostró que bailar no es su fuerte y la otra cuando también demostró que el traje de político le queda grande, pues hablar ante el público, tampoco se le da.

El evento político del PLI inició media hora antes de lo programado con palabras de la diputada María Eugenia Sequeira, que más que apertura de campaña, pareció que se preparó para hacer una oda a la figura de Montealegre.

Sequeira manifestó que realizarán una campaña inteligente, donde tendrán que optimizar los recursos y ser creativos, pero tampoco presentó propuestas concretas para enamorar a los votantes.

Después fue el turno del señor Indalecio Rodríguez, que se dedicó a hacer una historia política del PLI desde los tiempos del primer dictador Anastasio Somoza García, hasta estos días, pero se le olvidó mencionar que su persona y con la mano pachona de Montealegre asaltaron al partido de la bandera roja y la estrella blanca, dejando sin Beatriz y sin retrato al histórico dirigente Virgilio Godoy.

Precisamente cuando hablaba Rodríguez una persistente llovizna hizo presencia, lo que causó problemas de salud al septuagenario político, quien en tres ocasiones tosió fuertemente y la risa de los asistentes no se hizo esperar, incluyendo la del propio Montealegre.

El acto fue suspendido unos breves minutos, pero la música tuvo que salvar la situación; lejos de promocionar temas nacionales, los organizadores prefirieron corridos mexicanos como la Puerta Negra de los Tigres del Norte, Samba, El Santo Cachón, entre otros.

Y mirá quién baila...

La música encendió a los dormidos asistentes, a los cuales tenían que estarle levantando los ánimos, repitiendo cuáñ era la casilla en la que tenían que votar, pero otros demostraron que al igual que la política, el baile no es su fuerte, como el mismo legislador Luis Callejas, Sequeira, Gutiérrez y Montelegre.

En honor a la verdad, las cinco personas que intervinieron en este mitin se dedicaron a vitorear y prácticamente llamaron el gran salvador del liberalismo a Montealegre, quien al tomar la palabra pareció haber desempolvado uno de sus discursos de cuando fue candidato presidencial o más recientemente cuando fue aspirante edilicio. Eso sí, hizo un llamado a votar y criticó a aquellos sectores que están llamando a abstenerse.

Todos los que hablaron usaron las mismas palabras, el mismo discurso gastado de confrontación, pero ninguno presentó una propuesta clara, ni mucho menos un programa de gobierno que les permita atraer votantes. Al final demostraron que siguen atrapados entre el pasado de confrontación y corrupción, y el presente de derrotas políticas y electorales.

Al acto asistieron supuestamente los candidatos a alcaldes, vicealcades y concejales de los 153 municipios del país.