Las manifestaciones en protesta por la muerte de dos afroamericanos en Estados Unidos a manos de la policía dejaron una docena de arrestos y enfrentamientos entre los manifestantes y las autoridades.

En ciudades como Baton Rouge y Minneapolis las protestas fueron especialmente severas, muchas avenidas fueron cerradas y el movimiento "Black Lives Matter" reiteró sus reivindicaciones contra la brutalidad policial.

Todo comenzó el pasado miércoles con la ejecución en el piso del maniatado Alton Sperling en Louisiana, y al día siguiente Philando Castile fue baleado por la policía en Minnesota durante un chequeo de tráfico.

El viernes, durante una manifestación contra esos crímenes en Dallas, un veterano emboscó y asesinó a cinco policías e hirió a nueve más, en represalia por las muertes de Sperling y Castile.

El fin de semana ocurrieron protestas en todo el país, algunas más pacíficas que otras, durante las cuales los manifestantes arrojaron piedras y botellas a las autoridades, que replicaron con balas de goma y gases lacrimógenos.

Algunos manifestantes estaban armados, según el reporte policial, aunque la imagen que trascendió captó el arresto de una manifestante que encaró quieta a los anti-motines que cargaron contra ella para arrestarla.