La llegada del tifón Nepartak a tierras chinas ha dejado un balance momentáneo de nueve muertos y 18 desaparecidos, principalmente en la región de Fujian, lugar por donde entró la tormenta.

Según datos del ministerio del Interior chino facilitados por la agencia de noticias Xinhua, los daños económicos se elevan a los 116 millones de euros y se ha considerado como la peor tormenta tropical que haya sacudido la zona centro-este de China.

Al menos 203.000 personas han sido realojadas en albergues después de que el tifón haya destruido cerca de 1900 casas, dejando cerca de 450.000 damnificados.

Tras su paso por Taiwán, el tifón fue degradado el sábado a la categoría de tormenta tropical.