Francia logró superar el obstáculo más complicado que había tenido en la Euro 2016: por primera vez en su historia, superó a Alemania, vigente campeón del mundo, en un partido oficial y el premio es proporcional al tamaño de la gesta: un boleto para la final del certamen continental.

Les Bleus fueron superados por la Mannschaft, pero aprovecharon dos errores puntuales, de Schweinsteiger y Neuer, para colarse al juego definitivo, en el que se encontrarán a un gigante llamado Cristiano Ronaldo y a su selección, Portugal.

Los franceses, locales en el torneo, buscan conquistar esta competencia por tercera ocasión, luego de los títulos de 1984 y 2000. Por su parte, los lusitanos vuelven a la final con sed de revancha, después de haber perdido la única que jugaron, hace 16 años, en casa, frente a la sorpresiva Grecia.

Será el próximo domingo, en el majestuoso Stade de France de Saint Dennis, cuando franceses y portugueses decidan al campeón de la decimoquinta Eurocopa de Naciones.