Cuatro policías han muerto y otros siete han resultado "gravemente heridos" en un tiroteo registrado la noche de este jueves (hora local) en la ciudad de Dallas (Texas, EE.UU.) durante las manifestaciones para pedir justicia para los dos afroamericanos que esta semana fueron violentamente asesinados a manos de agentes de policía, informa Associated Press.

Según la información disponible, se prevé que fueron dos francotiradores quienes abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad. La Policía difundió a través de las redes sociales la fotografía de uno de los sospechosos, que posteriormente se ha entregado. Mientras que el segundo sospechoso ha sido reducido por las fuerzas de seguridad.

Además, el jefe de la Policía local ha señalado que los sospechosos amenazaron con instalar una bomba en el centro de Dallas. Las brigadas antiexplosivos han destruido un paquete sospechoso que encontraron cerca de uno de los francotiradores.

En diferentes ciudades del país fueron convocadas manifestaciones para rechazar los últimos casos de violencia policial. La noche de este miércoles, Philando Castile, un afroamericano de 32 años, falleció en Falcon Heights (Minnesota) abatido por los disparos efectuados por un agente de policía que le había dado el alto porque su vehículo tenía un faro trasero roto.

Mientras que este jueves, Alton Sterling, un hombre de 37 años que vendía CDs en la localidad de Baton Rouge, Luisiana, murió a manos de dos agentes que le dispararon cuando ya había sido reducido. Ambos incidentes fueron grabados por los testigos. Estos dos últimos asesinatos han agravado la herida racial del país y la desconfianza de las minorías hacia las fuerzas policiales.

Activistas de derechos humanos han llamado a manifestaciones en todo EE.UU. Se están preparando concentraciones de protesta desde Washington D.C. a Oakland, California.