El miedo sucede hoy a la preocupación entre los visitantes de un Parque Acuático en la ciudad estadounidense de Charlotte, donde fueron detectados altos índices de la bacteria que recién mató a una adolescente.

Las 11 muestras tomadas por el Centro Nacional de Aguas Limpias arrojaron la presencia de Naegleria fowleri, también conocida como la ameba devoradora de cerebros, responsable de la muerte de Lauren Seitz, de 18 años de edad.

A su vez, cuatro muestras tomadas en el cercano río Catawba dieron negativa al patógeno, que sí fue encontrada en el lecho fluvial, en cantidades nunca antes encontradas en tomas ambientales.

Según la epidemióloga Jennifer Cope, la presencia de la bacteria asesina tal vez responda a fallos en el sistema sanitario del Parque Acuático, cuyo diseño obstaculiza la purificación de las aguas.

Esta ameba ataca al sistema nervioso central, causando una meningoencefalitis como la que costó la vida a Seitz, y que ha costado la vida a 135 de los 138 estadounidenses infectados con esta rara enfermedad entre 1962 y 2015.

En un comunicado, el Parque afirmó que trabaja con las autoridades sanitarias en la desinfección del canal, y se comprometió a implementar sistemas más eficaces para garantizar la calidad y pureza del agua.