Hace exactamente 56 años el dictador Anastasio Somoza García caía ajusticiado en León a manos del joven poeta Rigoberto López Pérez. Este hecho es recordado por el Frente Sandinista y por el pueblo nicaragüense como uno de los actos más valerosos y fundamentales de la larga lucha contra la dictadura.

A la ceremonia de recordación asistieron el ex presidente de la Naciones Unidas, padre Miguel D'Escoto; el Presidente de la Asamblea Nacional, compañero René Núñez; el Comandante Lenin Cerna; el Comandante Edén Pastora, autoridades universitarias y estudiantes de secundaria del Colegio Rigoberto López Pérez.

El padre Miguel D'Escoto calificó como un martirio de redención la gesta de Rigoberto, quien al ajusticiar al dictador Somoza García también ofrendó su vida a cambio de la libertad del pueblo.

D'Escoto recordó que para esa época él era un novicio aspirante a sacerdote, lo que no fue obstáculo para comprender la magnitud del acto de Rigoberto.

“Obviamente la muerte de cualquier ser humano es algo que no alegra, pero sí me alegró muchísimo saber que Nicaragua ya había comenzado su camino para liberarse de las garras del imperio”, subrayó.

Para el sacerdote “los imperios no funcionan si no fuese por lacayos locales que se prestan a ser sus instrumentos, ya sea al más alto nivel como fue Somoza, o a nivel de oposición a los que se oponen al imperio”.

El Presidente del Parlamento Nicaragüense, René Núñez, afirmó por su parte que la acción de Rigoberto “hizo verle al pueblo de Nicaragua que el tirano, por más protegido que estuviese, por más sanguinario que fuese, por mayor poder que tuviese, era débil; es decir, era atacable”.

Núñez recordó que para el ajusticiamiento de Somoza, Rigoberto no estuvo solo, sino que contó con el firme apoyo de Edwin Castro Rodríguez, Ausberto Narváez, Cornelio Silva Argüello de otros héroes y mártires asesinados por la dictadura.